Por ley, las escuelas provinciales deben seleccionar abanderados para que la porten en los actos escolares.
De hecho el ministro de Educación, Walter Grahovac, prometió que le donaría un emblema de ceremonia a cada escuela provincial. Se iba a llamar a una licitación para confeccionar 5.500 banderas.
Pero muchas escuelas no la recibieron ni fueron notificados que debían elegir a sus portadores. Grahovac había anticipado que se elegiría a los alumnos más solidarios.
Fernanda González, directora del Ipem 124, no fue notificada de que debía elegir abanderados para la insignia provincial. “Nunca recibí una bandera de ceremonia. Tengo la bandera para colocar en el mástil, pero en mi escuela hay uno solo”, comenta. Otros colegas de su zona tampoco la recibieron.
Darío Benitez, del Ipem 8, logró gestionarla tras varias notas. “El Ministerio nos las regaló. Pero no a todas las escuelas. Comprarla cuesta 1.700 pesos, mucho dinero para una escuela pública”, comenta. Ayer la recibieron los flamantes abanderados Esteban Gómez, Agostina Díaz y Mavi Ferreyra, todos de primer año.
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