En algunos barrios, los cortes de luz se extendieron por 48 horas

En algunos barrios, los cortes de luz se extendieron por 48 horas
Lanús es uno de los distritos de la Región que más sufrió los cortes de luz, es que en muchos barrios el servicio eléctrico fue interrumpido por más de 48 horas. Desde Edesur precisaron que los cortes fueron la demanda energética y llamaron a racionalizar la energía. Después, llegaron las lluvias y muchas zonas quedaron anegadas.

Calor, cortes de luz y protestas. Y después, la lluvia. En el marco de la ola de calor, muchos ciudadanos de la Región debieron afrontar las altas temperaturas sin luz y –en algunos casos- sin agua. Realizaron cortes de calle, manifestaciones y Edesur se excusó aludiendo a la alta demanda de energía.

“Venimos de un apagón grande y ahora nos vuelve a tocar. Tuve que tirar toda la comida de nuevo”, se quejó una vecina de José Mármol, que ayer permaneció por más de 24 horas sin luz. “Hay otras zonas de Mármol que tienen luz, pero acá no; así no podemos pasar el verano”, advirtió la mujer.

Y este fue sólo uno de los barrios que estuvo sin servicio eléctrico. En Banfield hubo cuadras que no tuvieron luz por más de 15 horas, al igual que Santa Marta, Villa Centenario y Lomas centro. Incluso, en varias de zonas tampoco tenían agua los vecinos, ya que las bombas no andaban por falta de luz.

La escena se replicó en Lanús, en donde algunos vecinos estuvieron sin luz por más de 48 horas. Allí, las manifestaciones y reclamos se multiplicaron. De hecho, el martes, un grupo de vecinos se movilizó hasta la sede local de Edesur para exigir la restauración del servicio.

Y después, llegó la lluvia. Una cortina de agua se desplomó sobre la Región cerca de las 14. El alivio parecía haber llegado, pero la intensidad de la lluvia no cedió por un buen rato. Entonces, la preocupación por el anegamiento de barrios comenzó.

El Arroyo del Rey estaba a punto de desbordar y en zonas como Villa Albertina, granizó. Algunas pequeñas piedras también se pudieron sentir en las ventanas de las casas de Lomas de Zamora, por ejemplo, pero no fue una gran preocupación para los automovilistas.

La temperatura había bajado apenas algunos grados (tras el chaparrón, era de 32 grados). Se respiraba un aire diferente, algo de tensión había cedido espacio para que aparecieran algunas sonrisas. “Tenía que llover”, aseguraban con ímpetu un comerciante de Lomas, mientras que un cliente sonreía con la ropa empapada y esperaba que la temperatura siguiera bajando.

Pese a todo, los cortes de luz se mantenían en las zonas afectadas. Desde Edesur justificaron los cortes por la “demanda de energía” que sobrepasó lo esperado por la empresa. Llamó a racionalizar la energía y hacer un “uso responsable”.

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