Basurales inmensos, pavimento en mal estado e inseguridad vial son escollos que deben sortear los que arriban a la zona metropolitana.
Durante el trayecto te encontrás con un carro tirado por un caballo que transita por el medio de la ruta. Sus ocupantes acaban de arrojar su carga de escombros en la banquina. El taxi avanza y llegás al puente Ingeniero Barros, que une Alderetes con la capital. Tu olfato se pone alerta. Mirás por la ventanilla y te encontrás con una imagen fuerte: una alfombra en la que la basura y los escombros se conjugan. Esto ocurre entre el oscuro río Salí y las casillas muy precarias de La Costanera. Sin dudas es un paisaje duro y desagradable. Es con el que la ciudad recibe a quienes la visitan.
La que ocurre en este lugar no es un hecho aislado. Se repite en otros ingresos a San Miguel de Tucumán, que muestran paisajes tristes: mucha basura desparramada junto al camino, pavimento deteriorado (especialmente en la autopista de Circunvalación), animales sueltos, vehículos en mal estado, las montañas de residuos de la planta de Pacará Pintado, iluminación deficiente durante la noche, carros tirados por caballos en el medio de la ruta, falta de controles... Sin dudas, no es la mejor cara para el turismo que llega a nuestras tierras en plena temporada de verano (obviamente, tampoco se lo merecen los tucumanos a los que les toca vivir en estas zonas castigadas).
Entre los accesos más deteriorados se destacan el que viene desde el aeropuerto y empalma con la avenida Gobernador del Campo; el de la ruta 9, que llega a San Cayetano, y el sector sur de la autopista de Circunvalación, que se conecta con la autopista Tucumán-Famaillá.
Fuertes impresiones
Estos paisajes impactan a los turistas. Eso le ocurrió al bonaerense Julio Oncativo, que ayer transitó por la autopista de Circunvalación camino a Jujuy: “A la izquierda de la ruta 9 vimos una montaña enorme de basura. Al principio la confundimos con los cerros que están al fondo, pero enseguida nos dimos cuenta de que era un basural gigante”, relató todavía impresionado. Lo que había divisado desde su auto era la planta de Pacará Pintado.
En cuanto a la infraestructura de los accesos, Alberto Olazábal, vecino del barrio Piedrabuena, declaró que todos los días viaja en bicicleta desde su casa hasta Alderetes para trabajar en una obra en construcción y que no se siente seguro cuando atraviesa el puente Ingeniero Barros, porque está siempre oscuro; allí la iluminación es deficiente.
Complejo
Walter Berarducci, secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad capitalina, manifestó que existe un problema interjurisdiccional entre San Miguel de Tucumán, La Banda del Río Salí y San Andrés. “La situación más grave es la que se vive en la zona de San Cayetano, donde hay competencias nacionales, provinciales y municipales. El municipio hace mantenimiento de los terrenos, corta el césped y recolecta residuos en los márgenes del río y en los canales, pero no puede controlar el transporte de escombros que realizan los carritos de tracción a sangre, porque es un problema complejo vinculado con la pobreza”, expresó.
En titular de Vialidad Nacional en Tucumán, Jorge Guillermo Correa, aseguró que la institución que representa trabaja en conjunto con los municipios y el Gobierno provincial desde hace más de cinco meses para implementar políticas y convenios que posibiliten la recolección y el tratamiento de residuos arrojados por particulares en las rutas nacionales que atraviesan Tucumán.
“Es un problema muy grave para nosotros, porque se destinan recursos importantes que deberían ser utilizados en la construcción, reparación y mantenimiento de caminos”, expresó el funcionario.
Hugo Herrera: Lo asustan los caminos deteriorados, los animales sueltos y los carros
“Me acuerdo que hace cinco años pasé por la ruta 9. Después de tantos años descubro que está igual. Hay basurales por todos lados; te encontrás con muchísimos animales sueltos; los carros salen de la banquina y terminan corriendo por el asfalto; las motos son un peligro. No se puede andar a más de 80 km/h porque no sabés qué se te puede cruzar por el camino.” expresó el santiagueño Hugo Herrera, que llegó ayer a Tucumán a pasar el día junto a su esposa e hijo.
Hugo contó que tenía ganas de recorrer distintas localidades de la provincia, pero que lo preocupa por el mal estado de los caminos. “Si una ruta nacional como la 9 tiene tantos problemas, no creo que en el interior las cosas estén mejor. Pienso que Tucumán debería apostar por desarrollar buenas redes viales porque esto beneficiará al turismo”, sentenció.
Juan Carlos Tarchini llegó desde Tierra del Fuego y sentenció: “hay que terminar con los basurales”
Tras un largo viaje desde Tierra del Fuego, Juan Carlos Tarchini llegó a Tucumán para visitar a sus hijos, que estudian en la Universidad Nacional de Tucumán. El hombre, que es oriundo de Santiago del Estero, dijo que, en su opinión, los accesos a la ciudad por la ruta 9 están en pésimas condiciones, porque en los últimos años aumentó el caudal de autos, motos y de bicicletas. “Los caminos tienen muchas deficiencias y roturas que podrían ser arregladas fácilmente si Vialidad Nacional hiciera los trabajos que corresponden. Es importante poner fin a los basurales. Sería tan lindo que los turistas lleguen y digan que Tucumán es una provincia ordenada, limpia y bien mantenida. Tienen una naturaleza privilegiada, pero falta hacer hincapié en la explotación del turismo. Hay que invertir para capacitar a la gente y promocionar la provincia”, opinó.
María Elena Acosta se llevó un susto tremendo cuando se le cruzó en el camino un carro tirado por caballos
María Elena Acosta vivió una situación incómoda cuando tuvo que esquivar a un carrito tirado por un caballo cerca del acceso a San Cayetano. “Venía llegando a San Miguel de Tucumán y mis hijos estaban felices porque por fin iban a poder conocer cómo es la ciudad en la que vivieron sus abuelos. En un momento que me descuidé y me di un susto tremendo cuando apareció un carro que era tirado por unos caballos que iban a toda velocidad”, aseguró esta tucumana que desde su infancia vive en la ciudad de Buenos Aires. Para ella, nuestra provincia tiene muchos atractivos, poro decidió seguir camino al norte porque ya recorrió Tafí del Valle y Amaicha. “Estuve hace unos años en los valles tucumanos, pero no conozco otros destinos en la provincia. Me contaron que hay un dique en Escaba pero no se si ir porque el camino es de tierra”, contó.

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