Debido a las malas condiciones climáticas, Seguridad logró que los jóvenes que acampaban en Potrerillos y El Carrizal levantaran sus carpas. Sin embargo, algunos optaban por quedarse debido a que el cielo se había despejado.
El operativo realizado por el Ministerio de Seguridad y la Secretaría de Transporte se concentró principalmente en la zona de los campings. Primero, por la cantidad de nieve. Luego, porque al despejarse, el pronóstico indica que las temperaturas bajarán más en esas zonas turísticas. Ante este panorama, el Gobierno buscó convencer a los estudiantes que habían acampado para que levantaran las carpas y volvieran a la ciudad.
En las villas cordilleranas, el operativo de evacuación se concentró en Potrerillos y en Valle del Sol. Para ello, se dispuso de cinco colectivos brindados por la empresa de transporte Buttini, que permitieron trasladar a los jóvenes.
Sin embargo, la evacuación no resultó tan sencilla, según explicó el director de Relaciones con la Comunidad, Alejandro Gil.
"Va despejandose todo con tranquilidad, pero cuesta porque los chicos no se quieren ir. Las temperaturas van a ser más bajas para mañana. Estamos haciendo el esfuerzo para convencerlos y bajarlos", afirmó el funcionario del Ministerio de Seguridad. "La idea es que no haya nadie en carpa, salvo que tengan el equipamiento adecuado", agregó.
El operativo de evacuación no incluyó a las personas que habían alquilado cabañas para pasar el fin de semana. Desde temprano, debido a la nieve acumulada, se procedió a cortar el tránsito hacia la montaña desde la Destilería de YPF en Luján de Cuyo.
Gil indicó que también habían ido muchos padres en sus vehículos particulares para buscar a sus hijos. La preocupación de las autoridades estaba centrada en el camping de Valle del Sol, porque "los chicos minimizan la situación ahora que se despejó, y estaban jugando con la nueve. El problema es que va a bajar más la temperatura", recalcó.
Ayer, habían en las villas cordilleranas entre 11 y 12 mil jóvenes que habían subido a celebrar el día de la primavera y del Estudiante, como todos los años. Para ello, hubo operativos de requisa de alcohol por parte de la policía. Seguridad afectó a 300 uniformados para controlar la marcha de los festejos en distintos puntos de la provincia.
En la tarde, el Gobierno había logrado que unos 400 jóvenes volvieran desde Potrerillos y que otros 200 lo hicieran desde los campings en El Carrizal.
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