Los algodoneros temen sufrir pérdidas en uno de los veranos más secos de los últimos años

Los algodoneros temen sufrir pérdidas en uno de los veranos más secos de los últimos años
Cientos de productores del departamento ruegan que mejore el clima. El minifundio es el más afectado.
Dirigentes rurales, minifundistas, desmotadores y funcionarios de áreas vinculadas a la producción están preocupados por las escasas lluvias registradas en esta temporada estival y temen que, de prolongarse, las pérdidas sean enormes y afecte especialmente a los más pequeños.

El titular de la Agencia de Desarrollo Regional Banda, Ing. Ricardo Peralta Gómez, confesó su preocupación “incluso para los productores que tienen sus campos dentro del área de riego, porque también la falta de lluvias afecta el ingreso de agua por los canales, porque no se llega a acumular lo suficiente en el dique de Río Hondo”.

“Considero que éste es un problema ambiental, porque los cultivos sufren por las altas temperaturas, las elevadas radiaciones y la falta de humedad en los suelos. Incluso regar los campos es peligroso, porque en determinadas condiciones, con días con más de 35º se produce un efecto de espejo y termina calcinando las plantas”, dijo.

El funcionario recordó que la provincia hizo una fuerte apuesta al sector minifundista, con la provisión de semillas de buena calidad y laboreo de los campos.

Sin embargo, reconoció que el éxito de esta campaña depende más de las condiciones climáticas.

Por su parte, el presidente de la Cooperativa Algodonera Banda, Ing. Dante Renolfi, dijo que los primeros indicios de la falta de lluvias y los fuertes calores son el escaso desarrollo que han tenido las plantas, incluso algunas ya están con flor.

De todas formas, consideró que una lluvia oportuna podría mejorar las condiciones.

De todas formas, consideró que un aspecto positivo de estas elevadas temperaturas es la ausencia de grandes plagas, como el picudo algodonero y las orugas, cuyo avance y multiplicación se ven condicionadas por los fuertes calores.

Renolfi también destacó que para este año se espera obtener buenos precios por el algodón, ya que se redujo casi en un 40% la superficie destinada a este cultivo como consecuencia de las plagas, especialmente en Chaco, provincia que se vio seriamente afectada por la presencia del picudo, insecto que logró ingresar a suelo santiagueño sólo hasta poblaciones limítrofes como Sacháyoj.

Mercado

Con respecto de los precios, el productor local Gabriel González (ex directivo de la Caalba) dijo que “las perspectivas para el próximo año no son muy alentadoras, todo estará supeditado a qué suceda a nivel local (Argentina) con la producción y cuál será la situación económica de los países del primer mundo”.

“No hay que olvidar que la crisis europea golpeó fuerte a todos los mercados mundiales y Argentina no fue la excepción, un aliciente para nuestra región es que si mejora un poco la situación económica de los países importantes y en Argentina la producción cae como se cree, esto podría lograr un incremento en los precios, pero hasta ahora todo es especulación”, agregó.

“Hoy por hoy, la gran preocupación que tienen los productores es con respecto a la sequía, ya que sus cultivos no crecen por la falta de lluvias, y como si esto fuese poco, las alfalfas, otro ingreso económico de los productores, prácticamente no están rindiendo lo que se esperaba para esta época. Aquí se calcula un rendimiento inferior al 50%, con respecto a otros años”, remarcó.

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