Una familia del barrio Universitario, encontró un elemento extraño, como un masacote de cuero y pelos, en un envase.
El viernes, Silvia Booth, la vecina de barrio Universitario que protagonizó el desagradable hallazgo, llevó la caja y el elemento encontrado en ella hasta el Programa de Bromatología del Ministerio de Salud Pública (Belgrano 1349) en dónde lo examinarán y, posteriormente, los profesionales a cargo de esta tarea elaborarán un informe que Booth utilizará luego para realizar la denuncia ante la Secretaría de Defensa al Consumidor.
También hizo varios llamados telefónicos al 0-800 de la empresa del producto. Pero no obtuvo respuesta y, en cambio, dejó varios mensajes con su reclamo en el contestador automático.
Esta situación ocurrió el jueves al mediodía. La vecina congeló el asqueroso elemento encontrado en la caja y tiró toda la comida sobre la que había arrojado el puré de tomates. Ni decir que la familia perdió el apetito durante todo el día.
Ayer, tomando distancia del mal momento, ya algo risueña, dijo que ella y su familia no pudieron almorzar ese día. “Y no vamos a comer salsa de tomate por un largo tiempo!”, remató.
Comentá la nota