Alertan sobre la aparición de billetes falsos

Alertan sobre la aparición de billetes falsos

Un empleado de un correo privado contó a nuestro diario que en la vorágine del trabajo cotidiano fue engañado y recibió el billete trucho. 

Las diferencias con el original son notorias. 

Ya son varios los casos denunciados en nuestro departamento en los últimos meses.      

 

Una falsificación de billetes de 100 pesos, de la serie que tiene como imagen a Evita, está circulando por la ciudad. Las diferencias, cuando se lo compara con uno verdadero, son bastante notorias, pero a simple vista y sin tener otro a mano pueden pasar como legales, y de hecho hay vecinos damnificados por este fraude.

Una de las víctimas de esta maniobra fue Aldo Molina, que trabaja en una conocida empresa de escala nacional, y entre la agitación del trabajo cotidiano en un horario de mucha gente no pudo observar que era engañado. El hombre no recuerda el aspecto de quien llevó adelante el engaño, y sostuvo una comunicación telefónica con las fuerzas de seguridad, pero nada puede hacerse en estos casos.

Los antecedentes son muchos ya para este billete, que ofreció problemas desde su emisión. Pese a que las autoridades afirmaron que tiene elevadísimas condiciones de seguridad, el mismo Banco Central de la República Argentina terminó reconociendo que son crecientes las falsificaciones. 

Además, las primeras emisiones no funcionaban correctamente en los cajeros automáticos y, en determinados lugares, como la ciudad de La Plata, fue tal la paranoia que durante un tiempo no eran aceptados por el comercio, pese a ser de curso legal y en consecuencia su aceptación es obligatoria.

DIFERENCIAS

La diferencia más notable es el tamaño. El falso es unos milímetros más corto que el de curso legal, y la banda de color a la izquierda del dorso es sensiblemente más delgada. Además, las bandas metalizadas que cruzan el billete en forma vertical sobre el número en grande del frente del billete no son de buena calidad. 

Donde es más notoria la diferencia es en la efigie de Eva Duarte en el frente del billete. Si se observa la boca, parece que estuviera riendo de manera ostensible. Además, en la falsificación, la cabeza es más pequeña, y donde se une la nariz con la frente tiene un leve hundimiento. 

En el dorso también es notable la falta de definición de la imagen de la madre con las dos criaturas en brazos. El número 100 es más pequeño y aparece más relleno de color, menos contrastado y más borroso. 

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