Desde el Plan Provincial de Manejo del Fuego calculan que se quemaron más de 40 mil hectáreas y aseguran que con la pérdida de la flora no habrá filtros para el avance del agua. Indican que no hubo animales muertos y que la instalación de nuevos alambrados implicará costos muy elevados
Los números definitivos de cuántas hectáreas se quemaron estarán recién la semana que viene, un avión realiza un sondeo con GPS para determinar la extensión de tierras afectadas. Sin embargo, los coordinadores del plan provincial ya analizan cuáles serán las consecuencias de estos hechos.
Javier De Olmos, coordinador del plan provincial en la zona Sur, indicó que las principales localidades afectadas fueron, en el norte, La Falda, Los Cocos, Villa Giardino y Copacabana, en tanto que en el sur, fundamentalmente fue Alpa Corral. A estos sectores serranos se suman los del llano, como es el caso de Adelia María, donde se quemó mucho rastrojo.
El bombero voluntario destacó que en los operativos realizados en el norte de Córdoba participaron 4.453 personas en los incendios, más 1.773 en lo que refiere a tareas de logística (pilotos, cocineros, responsables de hospedaje, entre otros). En el sur, en tanto, intervinieron más de 90 bomberos por día.
Desde el plan indicaron que aún no se realizó un relevamiento de los costos que tuvieron estos incendios, que en ello están trabajando desde la Secretaría Administrativa de la Provincia, pero que estiman que serán muy elevados. De Olmos señaló que este año no se reportaron animales muertos por el fuego, pero que sí hubo una importante pérdida de postes, varillas y alambrados. “Será muy difícil reemplazar todos estos alambrados en el sector de las sierras, porque deben ser colocados en sector donde hay mucha piedra”, sostuvo.
Respecto de los daños al medioambiente, el coordinador señaló que ante la posibilidad de precipitaciones, y con toda la forestación quemada, se contaminarán los ríos de las sierras. Indicó que cuando llueva no habrá filtros naturales para contener los residuos y serán arrastrados al agua.
El análisis de Funam
Desde la Fundación para la Defensa del Ambiente, Funam, se brindaron unas cifras más elevadas de lo que fueron los incendios en la provincia. Para la organización que dirige Raúl Montenegro fueron más de 60 mil las hectáreas afectadas.
En un informe de la organización, Montenegro señaló que, en este momento, la provincia de Córdoba “tiene la más baja resistencia ambiental de toda su historia”. Agregó que tanto los fuegos como el desmonte hacen que esta resistencia continúe disminuyendo. “La resistencia ambiental es la capacidad que tiene un territorio para soportar crisis naturales y de origen humano, como el cambio climático global”, sostuvo el ambientalista y agregó: “Cuanto más ambiente nativo tiene una provincia, mayor su resistencia; y en Córdoba, esa superficie sigue disminuyendo. Queda menos del 5% de bosque nativo cerrado, los desmontes continúan, siendo que sólo entre 1998 y 2002 se desmontó un equivalente a casi 3 estadios de fútbol por hora, y los fuegos agregan cada año mayor destrucción”.
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