En Mendoza, los hoteles, agencias de viaje, de excursiones y restaurantes son los más perjudicados. Influyeron los bajos costos en el exterior y la eliminación del impuestos a compras en el exterior. Hasta 35% de caída.
Luego de la preocupación hecha manifiesta por el Gobierno mendocino sobre la baja ocupación en lo que va de enero en toda la provincia respecto al 2015, desde las diferentes asociaciones que nuclean a los comerciantes del sector –hoteleros, gastronómicos y agencias de paseo interno y de viajes–, confirmaron la poca afluencia de turistas argentinos como del exterior.
La temporada veraniega en Mendoza tendría un promedio de ocupación de apenas 55 por ciento, según las estimaciones de la presidenta del Ente Autárquico de Turismo, Gabriela Testa. La temporada pasada, para enero, la ocupación fue de 73 por ciento, es decir, una que se ha registrado una baja de 18 por ciento en promedio.
Los datos admitidos por el Gobierno fueron confirmados por los empresarios y comerciantes que se desempeñan en el mercado del turismo. Sin bien no coincidieron en el número de la baja turística, todos reconocieron que el origen de una evidente baja a nivel provincial se debe a la fuerte devaluación del real en Brasil, el años pasado, a la estabilidad de los precios en los países limítrofes, el aumento de los costos en Argentina, y la eliminación de 35 por ciento en las compras con tarjetas de crédito.
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