Alerta por la riesgosa crecida del río Salado

Las constantes lluvias en Salta provocaron que el dique El Tunal supere su cota de embalse y aumentó la derivación de agua a Santiago. El dique Figueroa ya está conteniendo un importante volumen. Toman recaudos en la provincia.
Las lluvias torrenciales que no cesan desde hace una semana en Salta obligaron a las autoridades de la vecina provincia a declarar ayer el estado de “alerta blanca” en el dique El Tunal, donde la cota de embalse ya había sido superada y se aprestaban a aumentar la derivación de agua al río Salado hacia suelo santiagueño, de 60 a 80 metros cúbicos por segundo. En el dique de Figueroa, los responsables de la obra aseguran que la “situación es crítica, aunque por ahora está controlada”.

El fantasma de la inundación sigue presente en las poblaciones ribereñas del Salado, muy especialmente en Colonia Dora y alrededores, donde el año pasado hubo cientos de familias evacuadas en un de las crecidas más grandes de la historia de Santiago del Estero.

De todas formas, hoy la situación es diferente. La obra del dique Figueroa, que está prácticamente terminada, hace que se mire con mejores perspectivas el futuro inmediato, ya que tiene desde ya un papel fundamental en el control del caudal que ya está ingresando.

Según el Ing. Hugo Juárez, responsable de esta obra, “en el dique se tomaron todos los recaudos necesarios para aguantar los cursos de agua desde hace dos semanas aproximadamente, cuando se conoció la situación en Salta”.

No obstante, el panorama genera cierta preocupación en los propios técnicos, porque los pronósticos meteorológicos no son buenos para la cuenca salteña, donde se anuncian lluvias importantes por lo menos hasta mediados de febrero, para luego tomarse descanso hasta marzo y reiniciarse un breve período de lluvias intensas, según precisó el secretario de Recursos Hídricos de Salta, Ing. Alfredo Fuertes.

Preocupación

El funcionario de la vecina provincia dijo que el cuadro “es preocupante porque las lluvias no cesan y porque de no cambiar las condiciones climáticas, se tendrá que erogar más agua hacia el Salado”.

Para descomprimir el dique El Tunal, hasta el viernes se estaban liberando 60 metros cúbicos por segundo y ayer se tuvo subir a 73, pero casi de inmediato informaron a Santiago que tomen recaudos porque podrían llegar a los 80 metros cúbicos por segundo.

Fuertes explicó que la situación se complica porque las constantes lluvias hicieron que ingrese a El Tunal desde diferentes tributarios 210 metros cúbicos por segundo. Es decir, quedan casi 140 metros cúbicos de agua que suman a la cota que ya está por encima de lo normal.

Tanto en Salta como en Santiago saben que cuando la cota de embalse supera los 472 metros cúbicos por segundo se debe declarar el estado de alerta blanca y hasta ayer era de 473,26, es decir, 1,26 metros cúbicos más.

También se debe tener en cuenta que aguas abajo de la presa se agregan otros arroyos que no están regulados, como Zanja de Matorras y Boquerón, donde no se sabe del caudal que aportan al Salado.

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