Alerta Rayos UV: en Salta los índices son muy altos

Alerta Rayos UV: en Salta los índices son muy altos
En una escala donde el valor 11 es de riesgo extremo, en esta provincia están por arriba de 14 con picos de 18.

Salta recibe elevados niveles de Irradiación Ultravioleta Eritémica (UVER) de forma continua, sobre todo en los meses de diciembre, enero y febrero, comenzando a descender recién en abril.

Esta es una de las conclusiones a las que llegó un equipo de científicos de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), coordinado por el doctor en Física, Germán Salazar que está desarrollando un estudio minucioso sobre el tema desde el año 2012 y que se extenderá por varios años más.

Enfocando el problema

Es sabido que hay que cuidarse del sol, sobre todo en los meses de verano porque los rayos Ultravioleta (UV) son altamente peligrosos y aquellas personas que se exponen diariamente tienen más predisposición a sufrir daños en la piel y en los ojos, lo que involucra riesgos de envejecimiento prematuro, en una expectativa de mínima, hasta cáncer cutáneo y cataratas.

Salazar junto a su equipo pusieron, en diciembre de 2012, tres equipos especiales para la medición de UV en diferentes zonas de altura de la provincia. Los lugares elegidos fueron Capital, a 1.200 metros sobre el nivel del mar, San Carlos, en los valles calchaquíes,a 1.600 y El Rosal a 3.600.

Si bien este es un trabajo de medición a largo plazo ya se han podido obtener algunos resultados que realmente son alarmantes.

“Los valores que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinan que para un índice UV de 0 a 2, el riesgo solar es bajo; de 2 a 5, moderado, de 5 a 7, alto; de 7 a 11, muy alto y mayor de 11, extremo. En Salta tenemos muchos días con índices de 14 y picos de 18, que comienzan a descender a partir de abril”, dijo Salazar, “En los días nublados también tenemos radiación UV y son elevados comparados incluso con San Carlos. Por eso hay que extremar los cuidados a la hora de exponerse al sol”.

“Uno cree -siguió- que cuando se quema por el sol arde la piel, se pasa y se acaba ahí, pero no es así; la piel va acumulando el maltrato. Lo mismo pasa con los ojos. Pero para que se entienda: un día común de diciembre, por ejemplo, hay un Indice UV (IUV) de 4 a las 9,30; al mediodía ya es de 10, es decir estamos en riesgo muy alto. Por eso es tan importante la protección utilizando anteojos de buena calidad, sombreros, gorras, mangas largas, ropa oscura en lo posible y sobre todo una buena aplicación de cremas bloqueadoras. Pero a pesar de todo esto, lo más importante es tratar de no salir en los horarios de mayor radiación”, sostuvo Salazar.

Apostando al color oscuro

“La OMS no recomienda decir a qué horas tomar sol, porque esto no es tajante; es preferible, simplemente, que la gente no se exponga al sol. En todo caso lo que hay que hacer siempre es protegerse, porque hay varias cosas a tener en cuenta, por ejemplo, el tipo de piel y la cantidad de melanina que tiene cada uno, además de la carga genética que influye en la cantidad de tiempo que tarda en quemarse. Por eso siempre es algo aproximado, por ejemplo “no tomar sol desde la 11 hasta las 16”, puntualizó el especialista.

La gente de la Puna ya tiene la costumbre de cuidarse por eso siempre anda con mangas largas y sombrero.

“Los salteños hemos incorporado el concepto de que tenemos que cuidarnos del sol, pero es necesario informar a los que vienen de afuera, ya sea por turismo o por trabajo y que desconocen el alto índice UV que hay aquí, para que tomen precauciones cuando se expongan ya sea por placer o por trabajo”, dijo el doctor Carlos Cadena, otro miembro del equipo.

“Un daño silencioso”

“El problema más serio es que uno no siente la radiación en el momento en que la está recibiendo; el daño aparece horas después”, afirma Héctor Suárez, otro de los científicos integrante del grupo de estudiosos de la UNSa y que está analizando la efectividad de las cremas y bloqueadores. “Cuando esta radiación se absorbe por las células de la piel, puede ocasionar cambios en el ADN y esto es lo que puede producir cáncer de piel. El organismo por si solo se defiende, pero a veces no es suficiente y vienen los problemas.

El uso de las cremas depende del tipo de piel y de dónde se van a usar. Se ha realizado un pormenorizado estudio de los diferentes tipos de estos productos que hay en el mercado. Han sido rotulados como FPS (Factor de Protección Solar) y van desde 8 en adelante. La crema que tiene factor 8 me está diciendo que estoy ocho veces más protegido que si no tuviera nada. Pero además hay que tener en cuenta que aquí también entra a jugar la estabilidad del producto. Las más baratas se degradan más rápido, es decir pueden pasar de 8 a 2 en menos de una hora”, afirmó Suárez.

“Siempre tenemos que usar factores más altos porque uno transpira, se moja, etc. Una cosa muy importante y que muchos no tienen en cuenta es que hay que aplicársela media hora antes de exponerse al sol. Pero cuando los efectos comienzan a hacerse sentir ya no hay crema que aminore el daño”, afirmó Suárez.

Para los que toman sol

En un trabajo realizado por la Universidad de Valencia, España, con quien la UNSa tiene un proyecto de cooperación, se determinó que una sombrilla o parasol brinda una protección de un 30%, porque el resto llega desde el agua, arena, piedras, etc.; o sea que el ambiente puede sumar hasta el 70% de IUV, por lo cual el uso de las cremas son fundamentales.

Proteger los ojos es fundamental

Héctor Suárez le dijo a El Tribuno, “Otro de los aspectos que estamos estudiando son los anteojos. La forma de cuidar los ojos es con anteojos de sol de buena calidad. Aquí nos encontramos con dos mercados el informal y el formal (ópticas).

Unos buenos lentes para sol pueden dejar pasar hasta el 1% de la radiación UVB que es la más dañina, en el caso de la radiación UVA se permite el paso hasta el 5%. En el mercado formal están dentro del rango solicitado pero en el informal no se cumple para nada”. “El daño que producen los anteojos "truchos'es enorme, pero la gente acude mucho a ese mercado porque la diferencia de costo es muy grande. Un anteojo de óptica cuesta desde 700 pesos hasta 10.000 pesos (aunque no lo crea), en tanto los otros tienen un costo de entre 30 y 150 pesos. (Rangos UVB: 280-320nm y UVA 320-400nm).

“Hace 15 días comenzamos a colocar dosímetros, dispositivos que miden la cantidad de IUV que recibe cada persona. Hemos logrado importar ocho de estos medidores, de los cuales uno lo tiene una persona en San Carlos y otro aquí en Salta, por ahora. La próxima semana tendremos las primeras mediciones. Son aparatos pequeños que no producen molestias para quienes lo llevan y son completamente inocuos. Dentro de unos días comenzaremos a recoger los primeros datos. Esta es la primera prueba que hacemos de medición de rayos en las personas”, dijo Salazar y continuó: “la idea es lograr mediciones en diferentes clases sociales y de acuerdo a las diferentes actividades que realicen, pero esto recién está comenzando”, concluyó.

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