Son especialistas en informática, algunos de los cuales roban datos privados para causar daños o extorsionar.
La mayoría de los usuarios de la red de redes tiene una cuenta de correo electrónico y en alguna red social, entre las que figuran Facebook y Twitter como las más importantes. Otros también manejan sus cuentas bancarias e información importante para su trabajo o vida privada. Sin embargo, son pocos los que tienen los conocimientos tecnológicos que les permitan protegerse y proteger a los suyos de un posible ataque cibernético.
Según el Censo 2010, en Salta hay 449.968 personas que usan una computadora en sus casas y, de acuerdo a estadísticas de la web Owloo, en la provincia hay 360 mil personas activas en Facebook. En Argentina, ese número asciende a 24 millones y los usuarios tienen una edad promedio de entre 18 y 28 años.
Cada día se envía en el mundo un promedio de 400 millones de tuits y hay más de 500 millones de cuentas registradas en Twitter. Buena parte de los usuarios de redes sociales e internet quedan expuestos a manos de hackers.
Gustavo Zamar es especialista en sistemas, estudia en la UNSa y cuenta con varias certificaciones para realizar trabajos de seguridad informática. En diálogo con El Tribuno dijo que son muy pocas las instituciones, empresas y usuarios que tienen conciencia de la necesidad de mantener serios controles de seguridad en sus sistemas informáticos. Como contrapartida, hay gente que se dedica a tratar de conseguir información o fotografías que estas personas o empresas pudieran tener en sus equipos, para luego difundirlas con el fin de perjudicarlas, comercializarlas o hacer un chantaje.
Entre lo informático y lo social
Para acceder a información privada de una persona, los hackers utilizan sus conocimientos en informática, pero también algunos tratan de obtener datos mediante el descuido de la gente y su entorno: “Hay una rama dentro de la seguridad informática que se llama ingeniería social y consiste en hacer búsquedas en el entorno de una persona y así aprovecharse de las “falencias humanas”. Hay gente que da información sin mala intención, confiando en quien averigua y así ponen en riesgo la seguridad informática de una persona o empresa”, explicó Zamar. “Con estos datos, por ejemplo, se pueden averiguar contraseñas”.
En cuanto a lo informático puntualmente, Zamar afirmó: “Siempre se dice que la única computadora segura es la que está 200 metros bajo tierra y sin conexión a la electricidad”. Es decir que en tecnología “todo se puede hacer y siempre depende del nivel de conocimiento que tenga el hacker”.
Días atrás se habló sobre Camus, el hacker de los famosos. A través de la red social Twitter este joven difundió fotos de figuras del espectáculo en situaciones de índole privada. Se supo que se trata de un joven bonaerense con problemas de sociabilización. Ya fue demorado y la Justicia actúa por la denuncia de algunos afectados.
Según dijo Gustavo Zamar, Camus encuadra dentro de lo que se denomina “lammer”: “Es una persona que tiene falta de madurez y sociabilidad y cuenta con habilidades técnicas e inteligencia. Son incompetentes que pretenden hacer hacking sin tener conocimientos de informática y lo consiguen utilizando programas de terceros para ingresar a las computadoras ajenas. Sin embargo no saben que esos programas pueden también afectar sus propias computadoras”.
La doctora Gabriela Gaspar, referente del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem), señaló que estos delitos encontraron nuevos medios de realización “que la legislación está lejos de contemplar”. Hoy, en nuestra legislación “no puede hablarse con exactitud de ‘delitos informáticos’, pues si bien hay varias figuras penales vigentes que pueden ser perpetradas a través de dichos medios, los ilícitos no por ello llevan este nombre, sino el del objeto protegido (hurto, defraudación, violación de secretos, etc)”.
Remarcó la letrada que “A ello cabe sumarle que existen otras vías de reclamo en el ámbito del derecho civil o vías más rápidas como el amparo o el hábeas data”. Sin embargo, Gaspar manifestó que en estos años se adoptaron modalidades que “mejoraron el ofrecimiento y distribución” de imágenes que vulneran la intimidad donde se ven a adultos o a menores de edad. “Se advierte el incremento del uso de Internet por parte de las redes de pedófilos que local e internacionalmente intercambian contenido pornográfico con menores. Pero sigue siendo un aspecto controvertido la edad, porque debe tratarse de menores de 18 años y no es un delito si las imágenes pertenecieran a un mayor”.
“Hay debatir y modificar la Ley 26.388”
El abogado penalista Marcelo Arancibia recordó que en 2008 se modificó el Código Penal con la Ley 26.388 de delitos informáticos. Sin embargo, opinó: “Creo que al artículo 153 le hace falta una reforma tendiente a regular la severidad de la pena porque esto ha cobrado un auge donde dolorosamente uno se ve vulnerado en la privacidad”.
A modo de ejemplo, el abogado citó el hecho de que se haya difundido el contrato de Carlos Bianchi con Boca y afirmó: “Siempre estos actos pueden tener intenciones políticas o jurídicas en las que el impacto es el ataque en contra de nuestra intimidad. Las penas son muy leves en este sentido y considero que una ley es justa cuando se la ajusta a los momentos que se viven”.
Arancibia remarcó que las estructuras informáticas deben tener ahora un manto de protección como antes lo tenían las cartas documento o las cartas personales, “para que no todo el mundo tenga acceso”.
“Hace años reclamé la falta de control ante quienes realizan escuchas telefónicas. No pongo en duda a quienes mediante autorización judicial lo hacen a personas investigadas por cualquier tipo de delito, pero pongo énfasis en darle un fuerte control de seguridad a quiénes escuchan. Me refiero a que escuchan cosas que no hacen a la investigación, diálogos con gente que no tiene nada que ver y así violentan la intimidad”.
“Tanto en ese caso, como en la usurpación de computadoras o celulares, el debate es importante. En cualquier nivel se vulnera la intimidad y, de ser así, entramos en un espionaje sin límite”, resaltó el penalista y se preguntó: “¿Cuántas veces echamos la culpa a los banqueros de que una persona fue a retirar dinero y fue asaltada después? ¿Y si en realidad alguien tenía esa información mediante otros recursos?”.
Por otro lado, Arancibia recomendó denunciar cualquier daño a la intimidad mediante el uso de la informática. “Hay que ir a la fiscalía federal y presentar la denuncia. O bien, hacerlo en la Policía Provincial para que ellos le den intervención a la Justicia Federal. Pero para denunciar hay que tener una prueba, entonces no eliminen las pruebas. Hablen con un técnico informático que los asesore sobre cómo obtener esa prueba y también, de ser posible, para saber quién y desde dónde le hackearon la computadora, aunque es sabido que eso es más difícil”, dijo. “Esto de inmiscuirse en la vida privada de la gente va contra el derecho constitucional a la privacidad y el Estado tiene que ser lo suficientemente inteligente como para no someternos a semejante calvario”.
La seguridad depende de uno mismo
Sin interiorizarse demasiado sobre temas específicos de computación, hay claves que pueden minimizar los riesgos de ser hackeados.
El WI-FI brinda la posibilidad de utilizar internet inalámbrica en distintos dispositivos, sin embargo, representa un peligro para quienes usan la red si es de acceso público: “Cuando uno va a una casa pide la contraseña del WI-FI o va a una confitería y se sienta a trabajar mientras toma algo. Puede haber en ese momento alguna persona que mediante esta red se introduzca en nuestro sistema y tenga acceso a fotos, videos, contactos, mails, mensajes de texto y whatsapp y a la tarjeta de memoria”, alertó Zamar.
Las redes de WI-FI tienen contraseña, pero no es difícil para los hacker detectarla. Se recomienda a los usuarios apagar la conexión en sus dispositivos cuando no se la esté utilizando. También se sugiere cerrar el bluetooth de los celulares -que sirve para transferir archivos entre distintos equipos- cuando no se lo requiera. “Estas son puertas de acceso, que son usadas por los hackers para ingresar a nuestros equipos y robar información, instalarnos programas o hacer lo que quieran con el dispositivo”.
En la computadora hay que prestar atención a no abrir archivos enviados por desconocidos, no acceder a enlaces dudosos ni compartir las famosas “cadenas” que se envían por mail. “Puedo mandarte una foto y, cuando vos la abras, inmediatamente se instala en tu PC un ‘troyano’ con el que voy a tener acceso a toda la información que hay allí. Otro caso es el de las cadenas: quiero llegar a alguien que una persona conoce, entonces le envío un mail; esa persona lo reenvía y yo obtengo los datos de la persona que quería, pero también puedo acceder a los de él y a los de todos los que recibieron y abrieron ese correo electrónico”.
Al navegar por internet hay que prestar especial atención en las páginas que requieran un usuario y contraseña (como Facebook), en la parte superior izquierda diga “https”, lo que significa que es una conexión segura. En algunos navegadores eso se ve en color verde: “Si sale en rojo o está tachado, no ponga sus datos porque puede estar fallando la seguridad. Lo mismo si al ingresar a una página o programa dice que el certificado de seguridad no es válido. Son advertencia de que estamos siendo vulnerados”.
Con respecto a las webcam y a las comunicaciones que se establezcan con ellas en programas como Skype, por ejemplo, “hay casos donde se las puede pinchar como si fuera un teléfono común. Depende del conocimiento del hacker, pero siempre los programas nos alertan de eso, hay que estar atentos”. Las cámaras están apagadas si la computadora lo está, pero también existen modos de encender computadoras a distancia y, por lo consiguiente, las cámaras.
Finalmente, Zamar recomienda a los usuarios tener sistemas operativos (como Windows, Linux, IOS) siempre actualizados y en su versión original. Además instalar buenos antivirus tanto en las computadoras como en los celulares y un firewall que bloquea el acceso no autorizado a nuestra PC mediante los puertos que se abren mientras navegamos en Internet.
¿Qué se considera Delito Informático?
Delitos contra la confidencialidad la integridad y la disponibilidad de los datos y sistemas informáticos
-Acceso ilícito a sistemas informáticos.
-Interceptación ilícita de datos informáticos.
-Interferencia en el funcionamiento de un sistema informático.
-Abuso de dispositivos que faciliten la comisión de delitos.
Delitos relacionados con el contenido
- Producción, oferta, difusión, adquisición de contenidos de pornografía infantil por medio de un sistema informático o posesión de dichos contenidos en un sistema informático o medio de almacenamiento de datos.
Delitos informáticos
- Falsificación informática mediante la introducción, borrado o supresión de datos informáticos.
- Fraude informático mediante la introducción, alteración o borrado de datos informáticos, o la interferencia en sistemas informáticos.
Delitos relacionados con infracciones de
la propiedad intelectual y derechos afines
- Un ejemplo de este grupo de delitos es la copia y distribución de programas informáticos o piratería informática.

Comentá la nota