Alerta, basura: crece la producción anual de residuos

Texto: Mariana Portilla. 

Según la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, cada habitante del país genera alrededor de 1 kilo de basura diaria. Esto equivale, en un año, a un total nacional de 14 millones de toneladas.

La cifra es preocupante no sólo por la cantidad sino también por la falta de un tratamiento adecuado. En la zona metropolitana se generan unas 20 mil toneladas diarias: en La Plata y zona de influencias un poco más de mil toneladas; en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) cerca de 6 mil toneladas diarias; y en el Conurbano bonaerense otras 13 mil toneladas diarias.

Todos estos residuos son recibidos en la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE), donde es prácticamente nula la recuperación de la fracción de reciclables.

Desde la Fundación Argentina Sustentable, integrada por un grupo de ciudadanos cuyo objetivo es construir un país que alcance su máximo potencial de desarrollo a través de prácticas sociales y ambientales, remarcaron la falta de legislación nacional para el tratamiento y disposición final de los residuos.

"En algunos municipios existen programas de separación domiciliaria pero no hay una normativa nacional que ordene el proceso, entonces los habitantes terminan siendo rehenes de las voluntades políticas. San Miguel, por ejemplo, tiene un muy buen programa de separación en origen pero el tratamiento posterior no es eficiente", señaló aseccionesbonaerenses.com Mariano Lardiez, miembro de la Fundación.

Los especialistas indicaron que el mayor problema de Argentina en materia de residuos es el de los basurales a cielo abierto, lugares donde los desechos se depositan sin separarlos ni tratarlos.

Esta disposición conlleva riesgos sanitarios graves que afectan a las poblaciones aledañas en general y en particular a los sectores sociales más vulnerables, que interactúan diariamente con la basura como forma de subsistencia.

“No hay registro ni control sobre ellos. Muchos municipios, por la necesidad de ubicar los residuos que producen, generan estos basurales en forma desmedida. Hoy a la altura de Baradero se puede ver un basural que semana a semana crece. Todo eso es contaminación, desperdicios e infecciones”, informó.

Los desechos expuestos al aire libre se descomponen generando dos peligrosos efluentes: uno en estado gaseoso, que es conocido como gas metano y que es altamente contaminante. El segundo efluente es un lixiviado que es altamente tóxico y que penetra en las napas contaminando toda el agua que alcanza.

“Tendría que existir una reglamentación que establezca sanciones a las ciudades que no cumplan con el tratamiento adecuado de los residuos”, agregó.

La alternativa más difundida en el país para la disposición final de los mismos es el enterramiento, que si se hace correctamente es un proceso aceptable. Pero son necesarias algunas medidas como, por ejemplo, la impermeabilización del suelo para evitar la filtración de líquidos tóxicos hacia las napas, y la cobertura superior diaria para evitar la presencia de animales y vectores.

En efecto, en Argentina se necesita un cambio de concepción: la basura no es un desperdicio, sino que en muchos casos es un recurso reutilizable que puede convertirse en ganancia. Esto explica la existencia de muchas cooperativas que viven del reciclado.

“El país necesita ser consciente de que este tema reviste gravedad. En las sociedades más desarrolladas es claro el tratamiento que le dan a los residuos; en Canadá uno procesa la basura en su domicilio y la saca en distintas bolsas en un determinado día de la semana”, indicó.

Desde la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación detallaron que si se separa la basura en el hogar, el reciclaje puede reducir el kilo de desperdicios diarios a más de la mitad. “Es necesario un impulso desde el Estado para un mejor tratamiento de los residuos, pero también es una tarea que nos implica a todos”, destacó Lardiez.

Uso y aplicación de agroquímicos

La Fundación Argentina Sustentable también promueve y apoya iniciativas legislativas que definan marcos regulatorios en el uso y aplicación de agroquímicos, productos que contribuyen a mejorar la producción agrícola, pero mal utilizados afectan la salud.

Entre los extremos de una prohibición total o de una utilización sin restricciones, es necesario legislar un punto medio que favorezca el desarrollo sustentable.

“Y como pasa con el tema de la basura, cada municipio termina regulando su aplicación de acuerdo a lo que considera, llegando en algunos casos a prohibir la aplicación a 3 kilómetros de zonas urbanas, mientras que en otros es posible rociar encima de escuelas rurales y cursos de agua”, afirmó Lardiez.

Asimismo, abogó por la aplicación de una normativa que revista sustentabilidad y regule la aplicación de los agrotóxicos en el territorio bonaerense. “La necesidad de alimento en el mundo es cada vez mayor por eso necesitamos que esto tenga control. Es hora de una ley que cuide al mismo tiempo a la gente, al ambiente y al desarrollo”, finalizó.

Cabe señalar que en la Comisión de Medioambiente ya fue aprobado el  proyecto presentado por el senador Alfonso Coll Areco que tiene como fin "proteger la salud de las personas sin atentar cortar la producción” y prohíbe fumigar sobre escuelas rurales, sobre lechos de agua con distancia de 30 metros y sobre cascos de zonas periurbanas.

El mismo sería tratado en la próxima sesión y su aprobación representaría un gran avance para comenzar a detener el uso de químicos en el campo provincial.

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