Los contrincantes en las PASO se encontraron con todo el FPV de Guaymallén después de las polémicas. Negaron que haya habido denuncias cruzadas de fraude y dijeron que están en “armonía”
Y se dio nomás. Medio oculta, medio sin querer, pero ahí está para despejar dudas. “La” foto entre el diputado nacional Alejandro Abraham y el intendente de Guaymallén, Luis Lobos, luego de la polémica y la denuncia de irregularidades en las PASO, quedó capturada por los reporteros gráficos. Los dos se mostraron juntos aunque con una pequeña salvedad, entre “los pelados” estaba otro “pelado”, el senador Gustavo Arenas, que fue elegido presidente del bloque del Frente para la Victoria (FPV).
La cita fue a la hora del almuerzo en la bodega Los Toneles. Hasta allí llegaron distintos referentes del PJ de Guaymallén para celebrar que el departamento, de la mano de Arenas, volvió a ocupar la presidencia del bloque en el Senado. En esa cita estuvieron dos de los contendientes de la interna: Lobos y Abraham, que tuvieron en vilo a la Junta Electoral de la provincia luego de las denuncias cruzadas por irregularidades en las mesas.
El ex intendente de Guaymallén y el actual almorzaron juntos y dijeron que están en “armonía”. Sin embargo, no hubo abrazo ni apretón de manos ni foto solos. Para ser retratados se cambiaron a la otra punta de la mesa y entre medio de los dos precandidatos se sentó Arenas.
“Nunca hubo denuncia de fraude”, dijeron tanto Lobos como Abraham. “Hice denuncia de irregularidades, que podría haber llegado a un fraude en caso de que las boletas H se dieran nulas; la Justicia Electoral las dio como válidas. Nunca fue una acusación contra un dirigente en particular”, aclaró Abraham.
Según los propios protagonistas, no hubo un enfrentamiento ni enemistad entre ellos, y eso fue más “una cuestión de algunos medios, pero nuestra, jamás”, de acuerdo con las palabras de Lobos.
¿Los votos de quienes lo eligieron a usted en las PASO tienen que ir a Lobos?, le preguntaron a Abraham que, escuetamente, contestó: “Tiene que ser así”.
Negaron. Negaron diferencias, acusaciones y disputas. Todo lo negaron. “Nunca hubo diferencias entre nosotros. Nunca hubo acusación de fraude de ninguno de los dos”, reforzó Lobos.
Apenas un poquito más suelto, Abraham reconoció que “los problemas existen y se resuelven, y que el peronismo de Guaymallén en todas sus expresiones está trabajando por la victoria en el departamento y en la provincia”.
“Con respecto a los resultados de la Junta Electoral, yo dije que tenía criterios distintos del punto de vista jurídico con lo que había resuelto la Junta, pero que acataba el resultado de la elección y lo respetaba”, comentó Abraham, quien agregó que “todo el grupo político que trabajó conmigo, incluido yo, nos hemos puesto a disposición para trabajar con el FPV en todos sus cargos, desde el gobernador hasta los concejales”.
“Estamos festejando que hemos logrado volver a tener la presidencia del bloque de Senadores. Saber que estamos todos juntos y todos hemos trabajado para que Gustavo Arenas sea el presidente del bloque es la mejor manera de saber cómo consensuamos en todo el movimiento y cómo se da esto para nosotros: primero la Patria, segundo el movimiento y tercero los hombres”, acotó Lobos.
¿La pelea que no fue?
Tras las PASO en Guaymallén y cuando la Junta Electoral estaba por empezar con el recuento de votos, Alejandro Abraham realizó una denuncia pidiendo que se impugnaran 130 mesas por distintas irregularidades. La interna, de acuerdo con el primer recuento, la había ganado Luis Lobos por 800 sufragios de diferencia.
La Junta anuló 36 mesas, entre las que había algunas nulidades que planteó Lobos. Se descartaron en total unos 9.000 votos y la diferencia final entre ambos fue de 707 votos a favor del actual intendente. Fin de la historia.
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