Entre las propuestas opositoras, todas las miradas estaban puestas en el Frente Compromiso Federal.
Los dos primeros, sin lugar a dudas, eran los que más ponían en juego, por sus historias políticas y representatividad dentro de sus partidos; y la de Cáceres, tal vez la más excusable por su debut, pero no menos comprometida por el aparato (el Pro de Macri) que tenía atrás.
La lucha fue grande y salvo algunos chispazos en la última semana, el trabajo de este frente, el cual también lo integraban Fabián Martín y César Jofré, fue arduo en la calle . Y es ahí donde todos apuntan para definir las causas de la victoria.
Tras el cierre de los comicios, los números empezaron a asomar y lo que se rumoreaba comenzaba a verificarse. Pasaban los minutos, y la tendencia no dejaba festejar a nadie.
Es que a medida que los números se fueron engordando, no había casi diferencia. Conti y Cáceres, primeriaban y tercero aparecía Ibarra. Martín y Jofré estaban fuera pero a esa altura ya los del Frente festejaban, porque en la sumatoria de votos, las expectativas eran ampliamente superadas.
El primero que llegó al búnker del Frente fue Fabián Martín, luego Jofré, Cáceres, Conti y casi al último (que si no hubiera sido por el casi le hubiera dado la derecha a los que aseguraban que no iba a ir), Ibarra.
A las 20.30 estaba pactada la conferencia y al final comenzó una hora más tarde. Y no era para menos, ya que los números no definían nada, pero había que salir porque los medios de comunicación no podían esperar más.
El que encabezó los discursos fue el padre del proyecto, Roberto Basualdo: “Yo felicito y agradezco a toda esta gente (señalando a los precandidatos) por el excelente trabajo que han hecho. Por la entrega y la coherencia”.
El senador reconoció la sorpresa de los números. “La verdad que se han superado nuestros cálculos y eso es lo bueno” y luego continuó: “Agradecemos a la gente por el voto de confianza y compromiso que nos ha dado y vamos a seguir por el mismo camino que hemos construido”.
El Frente, por lo que se dijo, va a seguir unido y todos empujando para el mismo lado hasta octubre. Hasta ya hay algunos que se proyectaron unidos hasta el 2015.
Una apostilla
Lo de Ibarra y Conti será tema de análisis para toda la semana, porque (como se dijo al principio de esta nota) mucho pusieron en juego y ellos lo sabían. Y tal vez ese era el desafío, y más allá de lo que dijeron, en el fondo y para sus interiores, uno se sintió medio ganador y el otro perdedor.


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