Se usó menos pirotecnia que otros años y esta vez sin heridos
Con interminables brindis, bailes, pero sobre todos con buenos deseos, se recibió en Neccohea un nuevo año, en una noche agradable, pero con algunas precipitaciones intermitentes. Con la tradicional cena de Fin de Año, las familias se reunieron para despedir 2014 y darle la bienvenida al 2015 en casas particulares con parientes y amigos. Otros, en cambio, lo hicieron en restaurantes o salones previamente alquilados para el festejo, donde la música no estuvo ausente. La actividad comercial durante la última jornada del año anterior fue perdiendo ritmo al promediar la tarde, ya que contrariamente a lo que sucediera en Navidad, muchos establecimientos fueron cerrando sus puertas y se observó menor movimiento en la vía pública. Por la noche, la ciudad ingresó en una quietud generalizada mientras se esperó a 2015 con la tradicional cena, pero luego recobró una singular actividad cuando los relojes marcaron que se había ingresado en otro año y se dejaba atrás a 2014.
Fuegos artificiales
El ruido de los cohetes, cañitas voladoras, rompeportones, fue acompañado por el sonido de los corchos que saltaban de las botellas de sidra y champán. Si bien se usó menos pirotecnia que otros años, tal vez por la lluvia, sí hubo algunos shows de fuegos artificiales que cautivaron a los vecinos. Tal es el caso del que se produjo en 71 y 64, donde el cielo se iluminó con distintos colores y formas durante varios minutos, que hizo que la cuadra saliera a la calle para ver el espectáculo. En tanto, en 42 y 51, alrededor de las 2 de la mañana, la gente en las calles se preparaba para quemar un muñeco en plena avenida. En otras casas, salieron a la vereda con las sillas para ver a los que pasaban y en otros casos, pusieron música y bailaron pese a ser pocos de familia. Desde Defensa Civil, se indicó que la fiesta se desarrolló con normalidad y no hubo, al igual que en Navidad, ningún herido por pirotecnia en los hospitales de Necochea y Quequén. No obstante, sí se produjeron algunos accidentes de tránsito, debido a conductores alcoholizados. Después de las 2 de la mañana, muchas personas se dirigieron al sector de la Villa Díaz Vélez a pasear, mientras que los jóvenes se quedaron para seguir la noche en algún boliche y recibir el amanecer bailando y disfrutando con amigos. Hasta pasadas las ocho de la mañana, seguía el movimiento de los chicos que regresaban a sus casas, gente en la arena viendo el amanecer, sacando fotos y aprovechando al máximo el primer día del año.
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