Los dos jóvenes tucumanos que fueron imputados por presunto "abuso sexual simple" argumentaron ante los Tribunales que estaban ebrios al momento de ingresar en la habitación de un hotel y "tocar" a una chica. La familia de una de las dos víctimas se constituyó como querellante en la causa.
El estado de embriaguez, es el argumento central esgrimido como excusa por los dos estudiantes tucumanos que fueron acusado de abuso. El 20 de agosto pasado tres jóvenes denunciaron ante la Unidad Fiscal de Atención Primaria (UFAP) que dos integrantes de un contingente de turismo estudiantil ingresaron a su habitación, en horas de la madrugada, y las "tocaron", hecho potencialmente encuadrado bajo la figura de "abuso sexual simple".
Las familiares de una de las tres chicas que inicialmente presentaron la denuncia, se constituyó como querellante en la causa, designó como abogado a Raúl Ochoa, y se estima que en los próximos días presentará nuevas pruebas y testimonios.
Las tres víctimas ya declararon ante los Tribunales de Bariloche -una de ellas en Cámara Gesell, ya que es menor-, mientras que la fiscalía a cargo de Eduardo Fernández tomó testimonio a testigos y a los propios denunciados.
Fuentes judiciales indicaron a ANB que el argumento central de la "explicación" dada por los jóvenes fue que se encontraban "borrachos", tal como lo demostraría el video de las cámaras de seguridad que registro el paso de los jóvenes por varios pisos e intentando ingresar a diversas habitaciones.
Los tres estudiantes cuestionados estaban alojados en el Hotel Huemul, en el kilómetro 1,5 de la avenida Bustillo, y al regreso de un boliche, ingresaron al hotel contiguo -el Patagonia-, sin ser detenidos ya que la campera que los identifica corresponde a la misma empresa de los estudiantes que paran en el lugar.
Tanto las chicas denunciantes como los estudiantes cuestionados ya regresaron a la Provincia de Tucumán.
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