Aldo Omar Vara, el sacerdote acusado por crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar en Argentina, cumplía normalmente con las funciones de un sacerdote, es decir, confesaba y oficiaba misa en la parroquia Virgen del Rosario del Barrio Pablo Rojas de Ciudad del Este, donde desde ayer se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria.
Desde hace tres años estaba tomando confesiones y oficiando misa ayudando al cura párroco Ecar Cleider Rolón. El subcomisario Arnaldo Rafael Acosta Cabral explicó que recién hace unos 15 días habían recibido un pedido de búsqueda y localización de Vara en territorio paraguayo. El viernes 25 de abril se recibió la orden internacional de captura.
Este lunes a la madrugada el mismo sacerdote se presentó con su abogado en Asunción ante el juez Hugo Sosa Pasmor, quien dispuso su reclusión domiciliaria en la parroquia Virgen del Rosario del Barrio Pablo Rojas.
Aldo Omar Vara se fugó del país cuando empezaba la causa penal por el Batallón de Comunicaciones 181, en Bahía Blanca, en la que está imputado por delitos de lesa humanidad, pero nunca pudo ser interrogado por los fiscales. En 1999 admitió que supo de las torturas en el centro clandestino La Escuelita y que vio las secuelas de la picana sobre el cuerpo de jóvenes secuestrados en ese Batallón.
El cura argentino era buscado desde el 6 de agosto de 2013 y en diciembre de ese año el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ofreció una recompensa de 100.000 pesos para quien aportara datos para ubicarlo atendiendo que es acusado de ser cómplice de secuestros, torturas y desapariciones.
El sacerdote, que se desempeñó como capellán auxiliar en el Comando V del Ejército Argentino en Bahía Blanca, entre 1971 y 1979, tenía pedido de captura por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por amenazas y violencia; homicidio agravado por alevosía en concurso de tres personas por lo menos y homicidio y desaparición forzada e imposición de tormentos.
Uno de los casos más resonantes que figuran en la investigación contra Vara es el de "Los Chicos de la Enet". En diciembre de 1976, un grupo de estudiantes secundarios fueron secuestrados y recibieron tormentos en el centro clandestino de detención "La Escuelita".
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