Cristian Córdoba se fugó del pabellón 1 de la alcaidía policial en la noche del martes. Salió por el plafón del alumbrado de la celda, llegó a la puerta de servicios y trepó los paredones del recinto sin problemas.
Córdoba se fugó sin problemas por el plafón del alumbrado de su celda individual del pabellón 1 de la alcaidía de Comodoro Rivadavia. Al cierre de esta edición se lo buscaba intensamente.
Se trata de un delincuente peligroso que cumplía condena por un robo a mano armada que protagonizó el 4 de diciembre del año pasado en la agencia de turismo Ceferino.
Los celadores de la alcaidía -con nueva jefatura luego del escándalo por la detención de un carcelero al que se lo investiga por presunta comercialización de droga a los presos- se percataron de que Córdoba faltaba en el recuento de las 22:30.
El reo escapó a través de un plafón de luz, ubicado arriba del mingitorio. Según creen las autoridades, fue socavando durante varios días los bordes de la caja eléctrica con algún elemento filoso y luego lo volvía a colocar. Los celadores no lo podían ver, ya que los presos en sus celdas individuales no pueden ser observados por el guardia. De manera que trabajó tranquilo.
El hueco por donde escapó “Titi” es de unos 30 centímetros por otros 30 y sirve como conducto para cambiar la lámpara por el empleado de mantenimiento que sube entre las paredes del recinto y hace lo suyo sin tener contacto con el reo.
En abril pasado se habían escapado de la misma manera los asaltantes Juan Manuel Espina y Lucas Tascón. Es que una vez que se introducen por ese hueco siguen las cañerías hasta la puerta de servicio y ganan el patio donde sólo les queda trepar los alambrados para saltar hacia las calles que circundan el inmueble.
Los radios de captura se enviaron a todas las comisarías de Chubut, Santa Cruz y Río Negro. Córdoba tiene tatuajes. En el brazo izquierdo, el escudo de Boca y una mujer. Una tela de araña en la mano derecha. Una calavera y las letras del grupo AC/DC en su brazo derecho. La paloma en la pierna izquierda y una mujer en la derecha.
CONDENADO
Córdoba había sido condenado en agosto pasado a 6 años y 9 meses en un juicio abreviado acordado entre la Fiscalía y Defensa. Pese a tener antecedentes, en ese acuerdo no se lo declaró reincidente.
El asalto fue el 4 de diciembre del año pasado por la mañana, en la agencia de turismo Ceferino de 9 de Julio 880, donde Córdoba y Darío Terk -aún prófugo- se llevaron 40 mil pesos. Simularon ser clientes y preguntaron sobre un paquete a Brasil.
Después le pegaron en la cabeza un culatazo a un empleado y tomaron del cuello a la vendedora. Dispararon y por fortuna no dio en la humanidad del encargado de tesorería. Colocaron la plata en un bolso y se fueron rompiendo las cámaras de seguridad.
Córdoba fue capturado el 26 de enero en Río Negro, provincia a la cual podría haberse dirigido ahora.
Comentá la nota