Albino confirmó que Conin recibió presiones por trabajar en Formosa

Albino confirmó que Conin recibió presiones por trabajar en Formosa
Abel Albino fue noticia nuevamente, aunque esta vez por una supuesta persecución de la que los colaboradores de la Fundación Conin sufrieron en Formosa.

El reconocido médico pediatra habló de que “no nos han atendido bien en Formosa” y que “no podemos estar mirando para atrás, para ver si nos pasa algo”. Estos conceptos fueron vertidos al relatar los hechos que se vivieron en la localidad Pozo del Tigre, de la provincia del norte. De acuerdo al relato de Albino, sus colaboradores estaban terminando un pozo de agua comunitario para esa localidad y la semana pasada, la perforación fue tapada con piedras, ladrillos y tierra.

Los conceptos son duros, pero en ningún momento Albino responsabilizó con nombre y apellido a nadie. Sí volvió a pedir al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, el apoyo y la seguridad necesaria para poder seguir con la tarea de Conin en la zona. “No están dadas las condiciones de seguridad para seguir avanzando”, dijo el médico al diario mendocino Los Andes.

Abel Albino es médico pediatra y preside la Fundación Conin, que él mismo fundó en 1993. El nombre es la sigla que corresponde a Cooperadora de Nutrición Infantil. Conin trabaja en red con otras organizaciones que replican la metodología, con presencia en 15 provincias argentinas.

El caso explotó en la edición del domingo 24 de noviembre del programa “Periodismo para todos”, que conduce Jorge Lanata. En realidad la tarea de Conin en Formosa también se inició a partir de un informe del periodista en Formosa y Salta que salió al aire el 1 de setiembre pasado.

Además de la desnutrición, uno de problemas más graves era el agua. Una mujer contó que sus hijos le decían que tenían “hambre de agua”.

Según relata Albino, habían acordado con el párroco de Pozo del Tigre el permiso para la perforación comunitaria en propiedad de la iglesia. Hubo un primer intento negativo; el segundo positivo.

“Hicimos los análisis correspondientes y el agua era de buena calidad”, comentó. Cuando faltaba encamisar el nuevo pozo (es decir, recubrir las paredes de la perforación con hormigón para evitar derrumbes y contaminación de la napa), durante una noche desconocidos llenaron el hueco con piedras, ladrillos y tierra. “Es una maldad”, dijo.

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