Llegar con nuevos acueductos con agua de buena calidad a los sectores de la ciudad de mayor demanda y la futura colocación de 250 medidores, además de continuar con los controles domiciliarios y la detección de piletas de alta capacidad que no están declaradas..
Asimismo se ha detectado que algunos particulares colocaron bombas domiciliarias sin atender las normas que rigen su instalación y que establecen que las mismas deben contar con un tanque cisterna a nivel del piso.
Es a factores como estos a los que Obras Sanitarias espera controlar para aportar alguna solución a la grave situación que se vive desde el inicio de las altas temperaturas.
Los medidores de agua serán instalados en la medida que se vayan detectando piletas de natación, lavaderos clandestinos o que no estén declarados como tal y fincas que consumen el agua de una manera indiscriminada.
Situación actual de la red
El director de Obras Sanitarias Municipales, Alberto Mazza, en un diálogo mantenido con LA VERDAD, dijo que “hay barrios que se han incorporado al sistema hace poco tiempo. Se han instalado equipos de bombeo para ir acompañado el crecimiento de las nuevas conexiones que han sumado alrededor de 2.500 en los últimos años, pero no hemos descuidado ese crecimiento del consumo”.
Recordó que hace ocho años, al inicio de la gestión del intendente Mario Meoni, se hizo un estudio por parte de la Cátedra de Hidrobiología de la Facultad de Ciencias Naturales, en el cual se indicaban los pasos a seguir para mejorar la calidad del agua.
“De acuerdo a lo indicado por la facultad –detalló el funcionario- hemos realizado 18 perforaciones de cateo a distintas profundidades, dos a 160 metros ya que se consideraba que a esa profundidad se iban a obtener buenas condiciones en el líquido pero no rindió de acuerdo a lo esperado, por lo que se hicieron otras perforaciones a 50-60 metros y donde se tuvo mejores condiciones fue a 40-42 metros”.
Tras esas 18 perforaciones de cateo se hicieron otras que arrojaron buena potabilidad. “En total se hicieron 53, que descontando las 18, son 37 perforaciones que actualmente están trabajando y bombeando a la red. Cuando se inició la gestión había 22 pozos en funcionamiento. Tenemos una buena cantidad de líquido que aportan 20 mil litros por hora ya que no solamente estamos apuntando a la cantidad del agua a suministrar sino que también se debe cuidar la calidad”, expresó el funcionario a LA VERDAD.
Agregó que “en este momento tenemos ejecutadas nueve perforaciones con muy buena calidad de agua que serán instaladas en los próximos meses que aportarán 20 mil litros cada una, pero está previsto concretar un par de perforaciones de gran caudal. Ya tenemos definidos los lugares, con agua de buena calidad y que será transportada con acueductos, lo que favorecerá la buena presión”.
“Confiamos y estamos trabajando para que estos problemas no se repitan el próximo verano”, señaló el director de Obras Sanitarias Municipales a este diario.
Uso racional
Al preguntarle si alguna vez se podrán solucionar estos problemas que se dan en el verano, Mazza dijo que “es dificultoso en la medida que no haya colaboración de todos ya que no podemos poner una bomba de extracción en cada esquina”.
“Son varios los motivos por los cuales surgen los problemas de la red, pero el principal es el mal uso del agua. Es para ser usada racionalmente y disfrutarla, pero no para tirarla porque se trata de un elemento no renovable”.
Mazza mencionó que en Junín cada habitante consume 450 litros por día cuando citó que lo necesario para el cuidado personal, lavado y otros usos, debería estar en 180 a 220 litros por día, por persona.
Aconsejó para el caso de piletas de lona, que se haga el mantenimiento al igual que a las piscinas, mencionando la cloración como el método más acorde para ello.
Puso de relieve que “en ningún momento dejamos de trabajar en función de que el vecino tenga la cantidad y la calidad de agua necesaria y para ello se han invertido alrededor de 2.800.000 pesos desde el inicio de la gestión, con fondos propios del municipio” ya que mencionó que no se recibieron aportes, a pesar de haberlos solicitado, desde organismos nacionales que establecen programas de saneamiento hídrico y ambiental.
Antigüedad
Las primeras instalaciones construidas por Obras Sanitarias de la Nación, datan de la década del ´50. “Se han ido reparando en la medida que surgen inconvenientes por el deterioro propio del uso ya que en ese momento se usaban cañerías de fibrocemento con uniones de aros de goma”, señaló Mazza.
Reconoció que “por el propio paso del tiempo, existen deterioros, fundamentalmente en las gomas y esto exige que haya que cambiar algún tramo. Cambiar toda la red significaría dar vuelta la ciudad, entonces se van reparando por tramos. Cuando encontramos una avería, trabajamos en ese lugar, cambiando el tramo de longitud mayor posible para prevenir otros inconvenientes”.
Las nuevas construcciones
En la zona céntrica y en barrios cercanos a la misma como “Pueblo Nuevo”, “Nuestra Señora de Fátima”, “Nueve de Julio”, “Nuestra Señora de Luján”, se están construyendo nuevos inmuebles de propiedad horizontal.
Cuando se le consultó a Mazza sobre si la red estaba en condiciones de afrontar esa demanda intensa que se dará una vez que ya estén habitados esos departamentos, respondió que “las cañerías no ofrecerían inconveniente en lo que hace a su capacidad de transporte. Estamos tratando de llegar con acueductos desde los lugares donde tenemos líquido de buena calidad, a esos sitios donde se incrementará el consumo”.
“En los próximos meses estaremos ejecutando un nuevo acueducto para traer agua de buena calidad hacia el tanque elevador, reforzando la calidad y poder distribuir a esos sectores”.
Arsénico
Por último, Mazza también afirmó que se ha mejorado y avanzado en el objetivo de disminuir el arsénico en el agua y por ellos mencionó que “el OCABA, ente regulador de las aguas bonaerenses, realizó inspecciones en la ciudad en el mes de octubre del año pasado y se ha detectado que se han ido reduciendo los valores, pero esto no se logra de un día para el otro”.

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