La obra debió estar lista a mediados de 2008 pero está totalmente parada. La firma metalúrgica recibió 140 mil pesos por adelantado y ahora ni siquiera responde a los reclamos del club
Columnas de hierro atravesadas a lo largo del enorme terreno de 1.100 metros cuadrados, montones de escombros y yuyos que van ganando más y más espacio son el triste panorama que se observa al fondo de Vicente López 453, donde el club tiene su sede social.
Tal como está, el sitio donde 400 chicos deberían estar practicando básquet, handball, gimnasia artística o artes marciales es motivo de indignación para los dirigentes que contrataron a una empresa constructora y luego se sintieron estafados. Y, al mismo tiempo, ese lote baldío se transformó en una usina de rumores y sospechas entre los socios que no conocen los pormenores de la contratación y desconfían de la conducción.
"Es cierto que hay una sospecha tremenda en el barrio, sobre todo de los socios vitalicios, que no creen lo que pasó; eso genera mucha incomodidad entre quienes conducimos el club", admitió Alejandro Gallardo, vicepresidente de una institución que cumplió 82 años de vida en el barrio.
"Cobraron y se borraron"
Gallardo relató a PUNTAL los pormenores de la frustrada obra. Dijo que después de luchar por años para conseguir un subsidio, el ex gobernador José Manuel de la Sota aprobó el proyecto que presentó el club y al filo de su mandato -en diciembre de 2007- les entregó 150 mil pesos para el gimnasio.
Después de buscar presupuestos, se inclinaron por el más bajo, el que les ofreció la firma Construcciones Metálicas Hormamet, que funciona en Ruta Nacional 36 y Pasaje Magallanes. A cambio de 175 mil pesos, la empresa que está a nombre de Juan Enrique Leone se comprometió el 29 de febrero del año pasado a terminar la obra en 60 días hábiles.
Pero los días y los meses pasaron, el plazo se cumplió largamente y todo está como al principio.
La dirigencia admite que su pecado fue haber aceptado las insólitas condiciones de pago que le planteó Hormamet: una entrega del 40 por ciento (70 mil pesos) al momento de la firma del contrato, otro 40 por ciento al empezar a levantar la estructura y el 20 por ciento restante (35 mil pesos) al finalizar el trabajo.
En total, les entregaron 140 mil pesos y a cambio sólo recibieron algunas columnas de metal y un puñado de excusas: "Primero nos dijeron que tenían problemas para ingresar la pluma al club y montar la estructura, después pasó el tiempo y me lo encontré a Enrique Leone en el Andino; ahora estaba trabajando como personal trainer y cuando le pregunté por la obra, me repitió que seguía teniendo problemas con la pluma, y que aparte estaba con mucho trabajo y eso lo había retrasado".
Cuando la paciencia de los dirigentes se agotó, enviaron una intimación por carta documento, pero la firma ni siquiera se molestó en responderla.
Ahora, los dirigentes esperan que se normalice la situación de la comisión directiva (que ya se encuentra con mandato cumplido) para presentar una denuncia penal en la Justicia.
"El problema es que contratar un abogado cuesta dinero y el club no lo tiene", dijo el tesorero Enzo Argüello.
Argüello es corredor de seguros y reconoce que el incumplimiento de Hormamet no sólo lo frustró como dirigente sino que también lo afectó en la faz comercial: "Imaginate que yo vendo confianza así que esto me ha perjudicado sobremanera en mi trabajo", dijo.
El presidente de Alberdi, Ricardo Magallanes, tampoco quedó bien parado con la insólita contratación porque por su vinculación con el gremio de los metalúrgicos, la UOM, se da por hecho que debió conocer cómo actuar para prever el engaño.
Entretanto y hasta que llegue la hora de la justicia, en Alberdi buscan otras maneras de presionar a la empresa para que cumpla lo pactado: "La idea es juntar a los chicos y a los padres en colectivos y presentarnos en la casa del dueño de la constructora para hacerle un escrache, anticipó Alejandro Gallardo.
"Lo que hicieron en nuestro barrio no tiene perdón: jugaron con el futuro de nuestros chicos", agregó.
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