Temor por el humo altamente tóxico.Fue en una planta de tratamiento de maderas en Macclefield, en la industrializada región de Midlands. Los bomberos intentan sacar a personas que todavía están atrapadas. Se investigan las causas.
Luego de tres violentas explosiones y un incendio en una fábrica de tratamiento de maderas en Macclefield, en el corazón de la muy industrializada región británica de las Midlands, tres hombres y una mujer permanecían ayer atrapados en el lugar y otros cuatro fueron trasladados al hospital, en “un incidente mayor”, según la policía británica. En el interior hay gas licuado, madera tratada y amianto, que vuelven el incendio extremadamente tóxico por sus partículas. Por ahora no está claro el origen del fuego.
Un edificio de cuatro pisos colapsó en Wood Floor Mills, en el pueblito de Bosley, cercano a Macclesfied en Cheshire, y altas llamaradas comenzaron a verse después de las 9 de la mañana. Estaban trabajando 20 personas en la empresa en el momento de la explosión y varias quedaron heridas.
Al menos 15 autobombas y una dotación de 75 bomberos llegaron al lugar, después de que se escucharon tres poderosas explosiones. Pero los expertos advirtieron a los bomberos y policía que podría haber mayores daños y explosiones en el transcurso del día, que volvían el lugar de la escena “extremadamente peligroso”.
“El incendio se ha desarrollado en diferentes áreas”, explicó un vocero del Cheshire Fire and Rescue a la prensa. “Los bomberos enfrentan una situación peligrosa porque nadie puede descartar más explosiones. Se pide a la población que evite la zona”.
Una mujer de 29 años sufrió serias quemaduras en la cara, en la cabeza`, en las piernas y el pecho, según los servicios de ambulancia de West Midlands y fue trasladada a un hospital de alto trauma y quemaduras en Birmingham. Otros dos pacientes fueron trasladados a otros hospitales.
Las explosiones impedían a los bomberos el acceso al lugar a rescatar a otras personas atrapadas. El fuego continuaba en la noche y el área ha sido aislada para que la población no se acerque porque todo el sector es inseguro y dificulta la labor de los bomberos. Ellos están trabajando para tratar de dar seguridad a la zona pero sin riesgos mayores para las vidas humanas. La policía aseguró que el humo se dirigía hacia el norte y pidió a residentes a 24 kilómetros del lugar que cerraran las ventanas y las puertas por su alto grado de toxicidad. Un grupo de 40 alumnos del colegio Bosley St Marys, a dos kilómetros de la explosión, continuaban dentro del edificio por orden policial.
Los servicios de emergencias dijeron que “aún no se puede especular con los orígenes del incendio”, que dejó un escenario de devastación y destrucción en la fábrica.
Los empleados de la fábrica que se salvaron se encuentran preocupados por sus amigos, cuatro de los cuales están desaparecidos. Creen que están dentro de las instalaciones del lugar, que se partió en dos, a donde los bomberos aun no pueden entrar, a causa de las explosiones, para intentar rescatarlos.
Al atardecer la nube de humo continuaba extendiéndose sobre la fábrica y las explosiones proseguían. Según las bomberos, esta fábrica de cuatro pisos ha colapsado y ha quedado reducida a un solo piso.
Los vecinos dijeron que “la primera explosión a las nueve de la mañana hizo temblar las ventanas y puertas de las casas, como si fuera un terremoto”. “El humo negro y gris, con forma de pluma y llamas, ha oscurecido todo el valle”, contó Sarah Nixon, que vive en Bosley Cloud, a la BBC.
La electricidad se cortó en 165 casas para que los bomberos pudieran trabajar con seguridad.
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