Carlos Alabe, titular de la Asociación Ciudad Limpia evaluó, respecto a la ubicación en que serían construidos los hospitales Pediátrico y Odontológico, que “la ciudad tiene terrenos muchos más adecuados que el predio aledaño a la Laguna Argüello”. Remarcó además que, si bien los considera como una necesidad, “la emergencia no justifica que las cosa se hagan de apuro”. También criticó a las autoridades provinciales por “llevar adelante obras públicas sin convocar a los profesionales del Chaco y decidir inversiones millonarias sin un concurso de proyecto”.
Agregó que “nadie se opone a la necesidad de la obra de un hospital, pero quien piensa ejecutar el proyecto no puede aplicar el criterio de yo avanzo porque es una obra necesaria y hago las cosas sin consultar con nadie porque se pueden hacer cosas que después las padecemos todos los chaqueños”.
Alabe, quien además es responsable de llevar adelante la obra de la Casa Garrahan en Resistencia, indicó que “la ciudad tiene terrenos muchos más adecuados que el predio aledaño a la Laguna Argüello, y sugirió que tranquilamente se hubieran podido utilizar los terrenos del Ejercito donde hay espacio suficiente”.
También cuestionó la vocación "de exclusión" que tienen las autoridades provinciales, asegurando que "desde 2007 en adelante llevan adelante obras públicas sin convocar a los profesionales del Chaco y se deciden inversiones millonarias sin un concurso de proyecto, como el caso del Instituto de Cultura y ahora el hospital Pediátrico", indicó.
“Acá tenemos la Facultad de Arquitectura y tenemos profesionales brillantes, sin embargo se deciden obras importantes y se resuelve sobre el uso del espacio urbano sin consultar con nadie, sin hacer un relevamiento que es lo que le conviene a los vecinos chaqueños”, añadió.
Asimismo se mostró indignado porque nunca se explicó quien hizo el proyecto “quién fue el profesional que hizo la planificación y que sabe mejor que nosotros los chaqueños lo que necesitamos”, e indicó que no es el primer caso de obra importante que se resuelve sin la participación necesaria.
Recordó que fue desde su asociación el lugar donde se cuestionó el proyecto del Palacio Legislativo, con los mismos criterios y aseguró que “la mejor manera de resolver el uso de los espacios urbanos es llamar al diálogo y consultar con todos los que tienen que ver su manejo”.
Respecto del argumento esgrimido por los defensores de la obra del Hospital en los terrenos cercanos al hospital Perrando de que se podría optimizar el uso de los recursos ya instalados, afirmó “la concentración no es garantía de eficiencia. La cosa es simple, cuando la gravedad de una enfermedad no puede ser asistida en Resistencia se resuelve trasladar el paciente a los centros de alta complejidad de Buenos Aires a más de mil kilómetros, si está bien llevar un paciente hasta allá por qué será mas complicado trasladarlo unas cuantas cuadras”.
Asimismo detalló que por su trabajo en la Fundación Garrahan tiene contacto con muchos sanitaristas y la mayoría recomienda evitar la concentración, ese fue uno de los motivos por los cuales la Casa Garrahan Chaco se construye en otros espacios, “no se puede tener pacientes en recuperación, mucho menos niños en un hospital donde todos los días se convive con el dolor y la enfermedad”, indicó.
“Además está la cuestión de la factibilidad de la obra, por lo que se el gobierno decidió construir en esos terrenos porque son de propiedad provincial, pero cabe recordar que hay un código urbanístico que dispone qué tipo de obra construir en cada zona. El hecho de que yo sea propietario de un terreno no me autoriza a mí decidir construir cualquier cosa. Hay normas urbanísticas que respetar hay reglas para el uso de los espacios de la ciudad que tienen que respetarse porque fueron establecidas a partir del aprendizaje de errores que en ese sentido se cometieron a lo largo de nuestra historia como ciudad”, indicó
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