Desamparados inició ayer su pretemporada con el debut de Osvaldo Ingrao al frente. El DT admitió que no se traerán refuerzos.
Sobre ese primer contacto del técnico con los 29 jugadores que forman el plantel, Ingrao contó luego que hubo “mucha tensión de parte de ellos (por los jugadores), como siempre. Yo también fui jugador de fútbol y técnico que viene siempre uno tiene expectativas nuevas”, contó el ex Gimnasia y Esgrima de La Plata, quien hizo foco en la parte anímica. “La charla fue más para convencerlos que todavía se puede pelear. Si bien la posición no es la ideal, tampoco es para decir que ya estamos perdidos. Lo anímico es una parte importante porque la cabeza es todo, es fundamental, pero también hay que ponerlos bien físicamente en la pretemporada, en trabajos tácticos, pelotas paradas, son un cúmulo de cosas que hacen a un buen funcionamiento de un equipo”, admitió Ingrao.
El tema que lo terminó de cerrar el DT fue sobre los refuerzos, sobre los que días atrás se hablaba de dos y hasta de los puestos necesarios, pero todo ello quedó al margen al ser consultado, quien resaltó que “tenemos plantel para pelear y no vamos a traer refuerzos. Estoy conforme con lo que hay y vamos a ver si podemos incorporar algún chico de abajo”, como sucedió ayer, ya que en el plantel que afrontará la etapa decisiva del Argentino A ya sumaron a varios del torneo local.
Por ahora son 29 los jugadores y ese es todo el plantel, que no contará con Leopoldo Gutiérrez quien emigró de la institución, ni el arquero Germán Vicentella quien el próximo 17 de enero se irá a Vélez. El resto será el mismo plantel en una apuesta doble por parte de la dirigencia y el nuevo entrenador. “Le pedí al presidente que no saque ningún jugador más porque quiero que tengan una revancha y estoy convencido que hay muy buenos jugadores, solamente que hay que encontrar el equipo, hacerlo funcionar y esa es mi tarea”, resaltó.
Y mientras el nuevo coach contaba sobre lo que vendrá al frente del plantel víbora, sus dirigidos hacían trabajos de fuerza bajo la tutela del fisiólogo Raúl Rípoli, y la coordinación de su ayudante de campo y hermano Gaspar Ingrao, más el preparador físico Dardo Valenzuela. Desamparados comenzó su pretemporada con la misión de mejorar y sabiendo que la primera gran noticia es que volverá a ser local en el Serpentario.
Comentá la nota