Airado reclamo de prevención de los vecinos a las autoridades policiales

 Airado reclamo de prevención de los vecinos a las autoridades policiales
Ocho hechos delictivos perpetrados en escasa diferencia de tiempo en Prado Español fueron el disparador para que la sociedad de fomento de ese barrio convocara a vecinos, funcionarios municipales y policiales a una reunión en la cual se plantearan las cosas que la gente piensa de la inseguridad y se conociera la respuesta de las autoridades. Ello ocurrió anoche, en un diálogo que a veces debió ser reencausado y ordenado.
Un común denominador entre varios asistentes fue el miedo que sienten los vecinos para denunciar, a lo cual las autoridades policiales alentaron a que las hagan. Incluso, insistieron en ese trámite que ayuda a establecer dentro del mapa delictivo los sectores más conflictivos, y que confíen en la Policía, “porque acá no es corrupta y se puede confiar en ella”.

Se cuestionó que en Roque Sáenz Peña se vean entre dos y cuatro efectivos juntos, charlando, con una desidia total, hablando por sus celulares, siendo que en esa calle están las cámaras de seguridad. Se cuestionó que aparezcan sus motos estacionadas sobre la vereda y hablando también con los inspectores de tránsito. “Lo que necesitamos es prevención, y de eso acá no escuché mucho. Quiero saber qué se va a hacer para prevenir todo lo que esta pasando”, dijo uno de los presentes.

El secretario de Seguridad, Damián Itoiz, aclaró que “no podemos tener blindada toda la ciudad con la cantidad de policías que tenemos”.

Los vecinos calificaron de “miedo” y de “terror” salir a trabajar, como lo definió una enfermera que se va de su casa a las cinco y media de la mañana.

También la gente habló de una “bandita” que opera en el barrio.

El presidente de la sociedad de fomento, Osvaldo Giapor, aseveró que el desborde de la seguridad en el barrio empieza a partir de cuando se empieza a vender bebidas alcohólicas hasta las cinco de la mañana. Destacando, incluso, la presencia de otras personas de otros sectores de la ciudad que se juntan a beber con los del barrio.

Estuvieron quienes pidieron que la policía vuelva a caminar las calles, “pero sin el celular en la mano”.

Concretamente, a la inquietud, el comisario inspector Arigüel respondió la constante prédica que se hace sobre los efectivos. “Básicamente se trata que esto vaya cambiando”, y adelantó que ese barrio será destino de mayor seguridad.

“A la Policía la necesitamos en la prevención”.

Los funcionarios policiales, esencialmente, fueron tomando nota de las inquietudes vecinales.

Desde un salón casi completo de gente, entre las que asistieron dirigentes fomentistas de varios sectores, vecinos aclararon que “nosotros no tenemos que decirles (a la Policía) en qué lugares se vende alcohol, en qué lugar se roba o en qué lugar se vende droga.

Una asistente cuestionó también al presidente de la Federación de Sociedades de Fomento, Ricardo de la Fuente, a quien le refutó que “nunca lo vi a usted denunciar ningún hecho, por lo que pienso que en su barrio algo debe pasar. El único que va al frente y lo mandan todos ustedes es Osvaldo Giapor, el único que sabe dar la cara”.

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