Inmobiliarias y particulares buscan captar clientes que hayan sido favorecidos con el programa nacional de viviendas. Sugerencias del colegio de corredores.
“Corralitos, sobre Severo del Castillo, desde 260 metros cuadrados, apto Procrear, desde $80.000”, dice un aviso publicado en Diario UNO por una inmobiliaria. El gancho con la mayor operatoria de vivienda lanzada en los últimos tiempos por el Gobierno nacional se replica en decenas de clasificados que prometen que el inmueble a adquirir pasará sin problemas el cedazo del Banco Hipotecario a la hora de otorgar finalmente el crédito.
¿Pero qué significa que un lote es apto para el programa Procrear? Según explicó el presidente del Colegio, Santiago Debé, “la condición básica para acceder a este y a cualquier crédito hipotecario es que el terreno esté escriturado y no tenga deudas ni gravámenes pendientes”. En este sentido, el profesional advirtió sobre la costumbre de algunos desarrolladores y particulares de vender lotes en barrios privados “como parte indivisa de un terreno y sin urbanización, es decir sin tendido eléctrico ni agua, ni las obras básicas de cordón, banquina y cuneta. Esos terrenos no son aptos para el Procrear”.
Y agregó: “Esos desarrollos apelan a formas de comercialización basadas en un plano que puede que cuente con aprobación municipal, pero el que está aprobado es el plano, no el loteo. Para lotear hace falta una serie de obras. Al comprador se le transfiere un lote identificado con tal letra, de tal manzana, pero la transmisión de dominio sólo se garantiza con la escritura”.
La operatoria advierte en los videos explicativos que se deben ver antes de comenzar la inscripción que “el terreno sobre el que se asienten las obras debe ser de titularidad dominial del solicitante o de su cónyuge o concubino/a” y que “si sólo se contase con el boleto de compraventa, la transmisión dominial del terreno a favor del/os solicitante/s podrá verificarse simultáneamente con la constitución del mutuo e hipoteca”, entre otras características.
Por otra parte, en el caso de Mendoza el valor mínimo del terreno debe ser de $15.000, con un máximo de $120.000 para familias cuyos ingresos no superen los $6.000, y de $150.000 para aquellas que ganen entre $6.001 y $30.000.
El valor final del terreno será determinado por el informe de tasación que realice el Banco Hipotecario, a la postre el fiduciario y administrador del crédito.
Lo que hay que saber
Debé sugirió contratar los servicios de un escribano si es que la operación de compraventa se realiza entre particulares, sin la intermediación de una inmobiliaria. “Ellos pueden chequear en distintas dependencias, como el Registro de la Propiedad, el estado del bien a transferir, si tiene deudas, hipotecas u otras situaciones que pudieran obstaculizar la confección de la escritura”, cerró.
Otra cuestión a tener en cuenta es la forma de escrituración. Diversas fuentes consultadas por UNO coincidieron en que las hipotecas constituidas sobre terrenos escriturados como condominio (cada propietario es dueño de una fracción de un terreno mayor) resultan más difíciles de ejecutar, por lo que también suelen ser rechazados.
“Plan subsidiado que no representa al mercado”
El desembarco de los créditos de la operatoria Procrear no ha movido la aguja del mercado inmobiliario local. “No se mueve por el desastroso cepo cambiario”, opinó Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Públicos e Inmobiliarios de Mendoza.
“Es un plan subsidiado que no representa al mercado. Tiene condiciones superexcepcionales muy buenas para los beneficiarios, que no van a conseguir en ningún otro lado, pero estos créditos no están contribuyendo a que se vendan más lotes o casas”, argumentó el dirigente.
Debé insistió en que el mercado inmobiliario se rige por la ley de la oferta y la demanda, y que el Procrear es una “circunstancia extraordinaria” que podría influir en incentivar esta última, pero que de momento ese fenómeno “no se observa”.
Lanzado en junio de 2012, el Programa Crédito Argentino del Bicentenario busca otorgar 400.000 créditos en cuatro años. Según datos publicados por la agencia oficial Télam, ya se han otorgado 48.603 créditos, la línea más demandada es la de construcción con terreno propio y ya cuentan con la etapa final de obra 8.928 viviendas.
El monto promedio de los créditos asciende a $269.000, con un plazo de pago de 265 meses.
Casi la mitad de los créditos han sido otorgados a personas casadas. El ingreso promedio familiar de los beneficiarios es de $8.153 pesos, con tres miembros por grupo, y la superficie promedio a construir es de 98 metros cuadrados.
En estos momentos se encuentran en construcción 48.603 viviendas dentro de las otras líneas (construcción, ampliación/terminación y refacción) y otras 34.085 pertenecen a los 107 desarrollos urbanísticos que el programa está construyendo en todo el país.
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