"No ve la hora de volver" manifestó su abogado Jorge Muñoz, quien indicó que pese a la prescripción de la causa quedó "la estigmatización social" sobre el sacerdote.
El abogado defensor del sacerdote Justo José Ilarraz, Jorge Muñoz, aseguró que pese a que la Sala I de la Cámara del Crimen de Paraná prescribió la causa en contra del sacerdote por abusos a menores de edad quedó "la estigmatización social" sobre él, al tiempo que señaló que "no ve la hora de volver" a la parroquia de Monteros”, donde prestaba servicios sacerdotales cuando estalló el caso de las acusaciones por abuso de menores cuando dirigía un seminario en la provincia de Entre Ríos
El letrado indicó que durante la investigación "no se secuestró ningún elemento de prueba que pueda sospechar la participación del cura en los elementos sindicados", dijo, pese a las denuncias radicadas por siete presuntas víctimas.
La noticia de la extinción de la acción penal fue "emocionalmente menos que el impacto de la denuncia" radicada en los tribunales de la ciudad de Paraná, indicó el letrado tucumano a LV7: "Ahora está mejor de salud, (la denuncia) fue algo que caló hondo en su situación personal y familiar, pero ahora está recuperado, contenido por familiares y amigos, y con esta noticia está un poco más tranquilo".
El defensor indicó que "pese a que la excepción de prescripción impedía técnicamente seguir avanzando sobre la causa, el juez de Instrucción, Alejandro Grippo, avanzó en la causa y no secuestró ningún elemento de prueba que pueda sospechar la participación del cura en los elementos sindicados".
Muñoz indicó además que en la causa no existe ningún testigo presencial que "haya declarado contra del sacerdote", si bien existen más de 80 declaraciones testimoniales "ninguna puede sindicarle al sacerdote la comisión de los hechos denunciados" porque son "declaraciones testimoniales dichas por terceros, testigos de oídas", indicó el abogado.
Existen denuncias penales de siete personas que "manifiestan ser víctimas, pero la declaración de ellas no tiene tenor de pruebas", explicó Muñoz. No obstante, el procurador general del Superior Tribunal de Justicia, Jorge García, anticipó que irá en Casación ante la Sala Penal del alto cuerpo.
Los deseos del cura Ilarraz
Según el letrado, el cura Ilarraz, quien actualmente está de licencia, le manifestó su intención de "volver a la parroquia de Monteros, no ve la hora, según sus propias palabras".
Sin embargo, este tema deberá resolverlo con las autoridades eclesiásticas correspondientes, que en este caso es la Diócesis de Concepción.
Por último, aseguró que el sacerdote "siempre estuvo en la provincia de Tucumán, nunca hubo ocultamiento de domicilio según se dijo".
Cuestionamiento del fallo
El procurador general del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Jorge García, afirmó que la prescripción de la causa "no se condice con la evolución de los derechos humanos y protectores de los niños" y advirtió que irá en Casación ante la Sala Penal del Alto Cuerpo.
"Las personas a través de años intentan romper con ese trauma psicológico que tuvieron desde niños y cuando por fin pueden hablar, el Estado de derecho les dice que ya es tarde y que tendrían que haber hecho las denuncias antes. Esta prescripción no se condice con la evolución de los derechos humanos y protectores de los niños", sostuvo.
Y consideró que "esto no se trata de un hecho simple de paidofilia, sino de una sistematización de abusos que sucedieron durante muchos años".
En realidad la prescripción "apunta a la idea de que no se lo persiga toda la vida a una persona, pero tiene sus excepciones cuando son crímenes contra la humanidad. Esto no se limita solamente a los hechos aberrantes de la dictadura, sino que se ha ido extendiendo a graves violaciones de derechos humanos, aunque no puedan ser comparables con delitos de lesa humanidad. Pero son casos como la trata de personas o reclutamientos de niños en las guerras".
"Este caso no es un caso simple de paidofilia, sino que se trató de un abuso prolongado y sistemático durante mucho tiempo. Durante los años 80, las familias entregaban a sus hijos con total confianza a la Iglesia y quien debía ser su educador abusó de ellos y cuando las víctimas, luego de mucho tiempo, logran romper esa barrera de silencio y culpa que les hacían sentir, les pasa esto", dijo en declaraciones al programa "A quien corresponda” de Radio De la Plaza que reprodujo Análisis Digital.
Luego añadió: "No sabemos cuántas víctimas son, porque según quienes recibieron las declaraciones no son tantos los hechos, pero los jóvenes dicen que son muchas. Además no sabemos cuántas víctimas más pudo haber habido donde el cura siguió ejerciendo su sacerdocio, eso nos llevo a que se siga investigando".
El procurador General adelantó que irá en Casación ante la Sala Penal del alto Cuerpo
Posición de Jorge Bergoglio sobre este caso cuando aún esta en Argentina
Mediante una misiva fechada en setiembre de 2012, a poco de conocerse las denuncias en contra de Justo José Ilarraz por los abusos cometidos cuando estaba a cargo del Seminario Menor en Paramá, dió su punto de vista, al tiempo que consideró al hecho como "vergonzoso".
La información consignaba lo siguiente:
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio respaldó la comunicación emitida por su par de Paraná, donde la Iglesia da cuenta de su "profunda vergüenza e inmeso dolor" por el caso dado a conocer la semana pasada.
"Las últimas noticias periodísticas reavivan nuestra profunda vergüenza e inmenso dolor por faltas gravísimas cometidas por uno de quienes deben servir a la vida moral del pueblo, con su ejemplo y enseñanza", indicaba el comunicado dado a conocer en Paraná y al que adhirió en las últimas horas el arzobispado porteño.
La referencia es para el caso de José Ilarraz, el sacerdote acusado de abuso de menores y que actualmente es investigado por la justicia de Entre Ríos.
Los episodios vinculados a Ilaraz, que datan del lapso transcurrido entre 1984 y 1992, fueron revelados por una investigación periodística, tras la cual el procurador general del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, Jorge García, abrió una causa judicial de oficio para investigar la acusación.
Los episodios vinculados a Ilarraz, que datan del lapso transcurrido entre 1984 y 1992, fueron revelados por una investigación periodística, tras la cual el procurador general del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, Jorge García, abrió una causa judicial de oficio para investigar la acusación.
En el escrito, las autoridades eclesiásticas aclararon que "cuando por primera vez se conocieron los hechos se realizaron todas las medidas tendientes al esclarecimiento de la verdad, siempre preservando el derecho a la intimidad y el debido proceso".
Asimismo, indicaron que "siguiendo las directivas emanadas desde la Santa Sede, en especial de su santidad Benedicto XVI, se solicitó desde hace tiempo el levantamiento de la prescripción a fin de la aplicación de las sanciones correspondientes".
Por último, aclaró que el sacerdote fue apartado del ejercicio de su ministerio"hasta que la Santa Sede resuelva su situación".
Teniendo en cuenta los últimos acontecimientos y su actual condición de conductor de la Iglesia Católica, Francisco seguramente tendrá algo que decir ante esta situación.


Comentá la nota