Ahora buscarán pedir lo antes posible el juicio oral contra Adalberto Cuello

Más que la manzana, la propia vida parece haberle sido rodeada a Adalberto Cuello de pruebas y más pruebas que lo condenan de antemano como el autor indiscutido del homicidio de Tomás Santillán, sin dudas uno de los más abominables de los últimos tiempos.
Ayer, un día después de que el juez de Garantías José Luchini dispusiera la prisión preventiva del imputado, se conoció el resultado de nuevas pericias que profundizan hasta lo más hondo las sospechas contra el padrastro del nene de 9 años asesinado hace cuarenta días en Lincoln.

El informe fue proporcionado por el fiscal a cargo de la investigación, Javier Ochoaizpuro, quien adelantó además que el próximo objetivo será elevar lo antes posible la requisitoria de juicio oral que podría terminar con el acusado -en caso de ser juzgado culpable- condenado a prisión o reclusión perpetua.

En una conferencia de prensa desarrollada en el edificio judicial del ex Hospital San José, Ochoaizpuro informó sobre la recepción y posterior incorporación de las pericias que se han pedido oportunamente, y que el jueves mismo fueron remitidas al Juzgado de Garantías Nº 1 para su agregación al expediente.

“Lo más destacado es el resultado del análisis de ADN que se obtuvo en la inspección del Fiat Palio rojo que usó Cuello para llevar a Tomás al lugar donde habría cometido el hecho. En ese auto se encontraron rastros que corresponden a Tomás y al acusado. En cuanto al menor, lo que se halló fue obtenido en la manija de la puerta del acompañante, mientras que lo correspondiente a Cuello surgió del volante del vehículo”, reseñó el funcionario del Ministerio Público.

El fiscal indicó que “con esos elementos entendemos que se encuentra plenamente probada la materialidad del hecho y la responsabilidad del imputado”.

“Una vez que sean agregados estos resultados se ordenará alguna pericia más para culminar con la etapa de colección de elementos de cargo y se solicitará que se forme el cuaderno de pruebas y poder formular la requisitoria de elevación a juicio en el menor tiempo posible”, anticipó.

El jueves, el juez Luchini dictó la prisión preventiva de Adalberto Cuello.

El magistrado rechazó los innumerables planteos de la defensa del acusado y dispuso que cumpla la prisión preventiva en la Unidad 49 de Junín, en un pabellón distinto al de la mayoría de la población carcelaria.

En el pedido de prisión preventiva elevado el 16 de diciembre, el fiscal de la causa Javier Ochoaizpuro sostuvo que el móvil del crimen sería que Cuello culpaba al nene de la mala relación que tenía con su ex pareja, quien lo había dejado a pesar de tener un bebé con él.

Sobre Cuello pesa el cargo de “homicidio agravado por ensañamiento y alevosía”.

Ayer, el fiscal apuntó que “el imputado habría levantado a Tomás en Primera Junta y Massey, calle donde fue visto el nene por última vez al igual que el coche manejado por Cuello”.

En cuanto a María Inés Márquez, última novia del acusado y sindicada por el abogado defensor de Cuello, Hugo Icazati, de haber incurrido en el delito de falso testimonio por haber cambiado la versión de los hechos que había descrito en la primera declaración, Ochoaizpuro aclaró que “continúa en carácter de testigo y no hay ninguna valoración que la convierta en cómplice o de otra figura procesal”.

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