Los empresarios de la noche quieren más transparencia y que los resultados de los operativos de control se den a publicidad. Quejas por la implementación "sin aviso" del código de espectáculos
Fernando Pastrana, propietario de Roca Rosa, minimizó las declaraciones que hizo días pasados el propietario del nuevo boliche, instalado recientemente en la ciudad, y sugirió que los controles sobre los locales nocturnos no son iguales para todos. En tal sentido, reclamó más transparencia y pidió que se haga un trabajo conjunto entre los organismos de control y que se den a publicidad los operativos.
"Decir que le tenemos miedo a la competencia y que por eso ponemos piedras en el camino es una opinión personal. No me molesta que se instale cualquier boliche", indicó el empresario.
Además, cuestionó los controles sobre los locales nocturnos. El empresario reclamó "controles iguales para todos", y dio a entender que existen excepciones y tratos preferenciales. Además, hizo hincapié en dos aspectos clave que a su entender deben modificarse: trabajo fiscalizador conjunto entre varias áreas y publicidad de las actuaciones.
Luego de hacer un pedido para que los controles sobre los boliches "sean iguales para todos", Pastrana opinó que se deben hacer "habilitaciones consensuadas, con la participación de Defensa Civil y Obras Privadas" y bajo la supervisión de la Subsecretaría de Gobierno.
Por otro lado, el empresario de la noche dijo que toda la fiscalización se tiene que dar a publicidad. "El resultado de las inspecciones tiene que ser de público conocimiento. Hoy no es así; esa información queda en poder de la Municipalidad".
También rechazó que se hagan controles sobre los locales ya habilitados. "No sé por qué quieren controlarnos, si el ente encargado de eso ya nos dio la habilitación", cuestionó.
Por su parte, Héctor Wenger, de Casa de Piedra, le restó trascendencia a la polémica. "Hubo una reacción de la cámara de bolicheros, que se sintieron dolidos y salieron a hacer declaraciones", dijo, marcando diferencias con los empresarios nucleados en la cámara.
"Cada uno tiene derecho a trabajar, y si el Edecom y la Subsecretaría de Gobierno hacen los controles, y el Gobierno municipal entiende que están dadas las condiciones, no tengo ninguna objeción para hacer", precisó.
Por otro lado, abrió el paraguas ante lo que entiende que la Cámara de Bares y Confiterías Bailables tiene entre manos. "No les voy a abrir las puertas para que controlen ellos; hay organismos específicos para eso", advirtió.
Pero, en coincidencia con lo expresado por Pastrana, dijo que hay que revisar las instancias de fiscalización. "Hay que poner bajo la lupa el funcionamiento de los boliches, hacer todas las inspecciones que sean necesarias", indicó.
350 chicos afuera
"El nuevo Código de Espectáculos Públicos comenzó a aplicarse este fin de semana, sin que tuviéramos tiempo de avisarles a los chicos. Anoche (por la madrugada del domingo) hubo 350 menores a los que no pudimos permitirles el ingreso", aseguró Héctor Wenger.
En este sentido, el empresario explicó que los chicos de menos de 18 años de edad sólo pueden ingresar a los locales hasta la 1.30.
"Esperábamos tener una semana para explicarle a la gente el nuevo funcionamiento", confesó Wenger, con un dejo de resignación. Pero el enojo del hombre era evidente.
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