Juan Carlos se lo había dado sólo a su hija. Pero Urdangarín se hizo llamar Duque de Palma para facilitar sus negocios.
En efecto, Don Juan Carlos con motivo del casamiento de su segunda hija, la Infanta Cristina le concedió la distinción de Duquesa de Palma, pero solo a ella. El yerno, sin embargo, ha venido utilizando el título para sus negociados.
Mientras tanto el cerco se cierra sobre la infanta Cristina que hasta ahora no ha sido imputada ni llamada como testigo pese a que es propietaria al 50 por ciento con su esposo de la empresa Aizoo S.L. La Agencia Tributaria acusa a Urdangarín de defraudar mediante la “pantalla” de Aizoo en por lo menos 240.000 euros al erario público.
Además, el juez imputó al secretario de las Infantas, Carlos García Revenga, quien fue designado hace veinte años por el Rey, del que se ha convertido en un colaborador muy cercano.
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