Los vecinos del barrio Roca, cercanos a un desagüe cloacal deben vivir tapados con barbijos o pañuelos, ya que todo el producto inmundo sale por la boca de la cañería rota.
Vecinos de la ciudad de Aguilares convocaron a Conciencia Ambiental Tucumán, para mostrar un problema que lleva sin resolverse desde hace mucho tiempo, ruptura de cloacas. Hermosa ciudad sureña, con ansias de progreso y pobladores que toda su vida saben del esfuerzo del trabajo y dedicación en pos de mejorar condiciones de vida y habitabilidad.
Campos deportivos, donde se puede apreciar a la juventud, aprovechar el verde, cantidades de deportistas hacen gala de sus habilidades ya sea con una pelota redonda o una ovalada; a la par el orgullo de tener un hermoso edificio que alberga a “El Hospital de Aguilares”, bien conocido por todos y cada uno de los habitantes de la zona y ciudades vecinas. Al frente el Barrio Roca. Lugar densamente poblado; o sea un gran lugar de mucha actividad positiva, rodea el lugar.
Todos estas buenas obras y argumentos se ven desteñidos, las cloacas desbordan dicho lugar, los líquidos sucios impregnan el paisaje y lo vuelven “Indigno” a la vida misma, la ruptura de las cloacas, las cuales despiden su pestilente aroma y atraen cualquier tipo de alimañas. El líquido negro no deja de brotar del suelo y al final en una esquina descansan a cielo abierto formando una especie de lago, el cual ya se instaló en la gente como parte del paisaje natural.
Desde los organismos del Gobierno, máxime desde el Ministerio de Salud de la provincia se realizan grandes propagandas sobre los cuidados que se deben realizar para alejar a los vectores contaminantes, sin embargo ver este cuadro de desborde cloacales, va en contramano y tiran por el suelo cualquier política sanitaria y ambiental existentes con pretensiones de que la población tome conciencia sobre potenciales focos de infección.
Los vecinos cercanos a este desagüe cloacal deben vivir sus actividades familiares tapados con barbijos o pañuelos, ya que todo el producto inmundo sale por la boca de la cañería rota. Injusticia suprema esto de vivir inundados por las cloacas, injusticia suprema que el vecino se siente a su mesa a sabiendas de que los líquidos sucios avancen sobre sus casas, injusticia suprema que el ser humano huela y vea el último producto de los despojos humanos, la materia fecal…
La democracia brinda miles de posibilidades, entre ellas el reclamar a las autoridades competentes y de gestión.
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