Aguilar ratificó que hasta mediados de año no se puede hablar de aumentos generales

El gobierno, pese a los reclamos sindicales desde los tres poderes del Estado, no considera la posibilidad de dar aumentos generales de sueldos en la primera mitad del año, y recién en el segundo semestre, en función de la evolución de los ingresos provinciales, podría llegar a disponer mejoras de ese tipo.

Ese criterio fue ratificado por el ministro de Economía, Eduardo Aguilar, quien planteó que, a lo sumo, el Poder Ejecutivo podría otorgar antes de julio incrementos focalizados en los sectores del empleo público más rezagados.

Situaciones particulares

Aguilar realizó esas definiciones en el programa Mal que les pese, que se emite por FM La Radio, donde dijo que hablar de aumentos es "muy difícil durante la primera mitad del año, o sea, el primer semestre. Estamos hablando en general, porque ahora estamos en un proceso de negociación con Upcp donde nos plantean el tema de salarios que están muy atrasados, como los de porteros de escuelas. Hay gente que tiene situaciones particulares que, en la medida en que nos aparezca una pequeña luz de recursos, debemos atender en forma de bonificaciones o cambio de contratos . De todos modos, la economía viene bien, pero tenemos deudas acumuladas", planteó.

Reconoció que "los reclamos de los trabajadores son legítimos", si bien sostuvo que "hubo una gran recuperación del poder adquisitivo desde inicios de la gestión. Ahora estamos en un período de crisis, por eso tenemos que equilibrar este barco", dijo, y admitió también que "la inflación a nivel nacional está más cerca de lo que dicen algunos indicadores privados, no todos, porque hay también un negocio político de sobredimensionar la inflación. Hoy tenemos una perspectiva de una inflación que ronda el 15 por ciento anual".

En cuando a la evolución del costo de vida en la provincia, dijo que aquí "tuvimos niveles más altos de lo que nos gustaría, alrededor del 4 por ciento en enero y febrero. Por eso nos pusimos a trabajar rápidamente sobre los precios de los alimentos como la carne. El hecho de que en la provincia el consumo en general se esté recuperando facilita a ciertos sectores para que tengan la posibilidad de jugar con posiciones monopólicas."

El peso de la deuda

Sobre la imposibilidad de dar aumentos salariales generales, recordó que la falta de disponibilidades financieras se debe en buena medida a que "es muy fuerte el peso que tiene la provincia en términos de deuda pública. Esto quiere decir 50 millones menos todos los meses (por los descuentos de coparticipación)", y dijo en cuanto al cronograma de pagos que se aplica desde al año pasado que "obviamente, a nadie le gusta cobrar tarde, porque tiene que pagar los impuestos o a sus empleados, pero ésta es una situación de la que tenemos que salir todos y el Estado tiene una responsabilidad prioritaria."

Refiriéndose al cronograma de pagos, explicó que "el primer día de cada mes cobra el 70 por ciento de los empleados públicos, los empleados judiciales cobran todos, y los empleados que dependen del Poder Ejecutivo cobra el 70 por ciento también el primer día, y el 92 por ciento de los empleados hasta el día 10. Sólo con el 8 por ciento nos extendemos, lamentablemente, hasta el día 17. Eso lo tenemos que ir acortando, porque todos hacen su trabajo y tienen derecho a cobrar en tiempo y forma."

También consideró "muy importante" que en la actual gestión "no le estamos dejando más endeudamiento a los futuros gobiernos. Sabemos que los chicos del futuro no te van a votar hoy, pero es una responsabilidad que tenemos con todos los habitantes de nuestra provincia. La deuda cuesta mucho y, sin dudas, es un impedimento para realizar acciones plenamente.

No es un dato menor que de 300 millones de pesos 50 no llegan", insistió, reiterando la magnitud que tienen los descuentos de coparticipación para cumplir con los vencimientos de deuda.

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