Desde el último fin de semana en Tucumán cargar combustible se transformó en una odisea para los tucumanos, independientemente de quién se trate. Para este fin de semana las perspectivas no son de las mejores. Reclamos de los transportistas.
Con simples carteles colocados en los surtidores o en las inmediaciones de estos de "No tenemos combustibles" o "Solamente Nafta Común", los automovilistas tienen que recorrer distancias considerables para conseguir en algún lugar de la geografía provincial o de ciudades de provincias vecinas el elemento que les permita circular.
Desde las distintas estaciones de servicios ya están anticipando que para este fin de semana largo el problema se podría agudizar, especialmente para las naftas súper, Premium, y en algunos casos, también el gas oil.
Ayer se podía observar colas de más de doscientos metros en una estación de servicios de la ciudad de Famaillá, distante a 35 kilómetros al sur de la Capital provincial, donde desesperados motociclistas pugnaban por obtener combustible.
Esta situación, que no es privativa de la Capital o de los más importantes centros urbanos de la provincia, se repite a lo largo de toda la geografía de Tucumán, con perspectivas totalmente negativas.
El gerente de la Asociación de Transportistas de Cargas de Tucumán, Juan Carlos Paesani, advirtió que en la provincia ya se siente el impacto de la escasez de combustibles, en especial el gasoil. Dijo que podría afectar la zafra y la salida de otras producciones.
Paesani explicó que la escasez de combustibles "se está sintiendo mucho, se hace complicado conseguir gasoil que es un insumo muy importante para el transporte de carga".
Al respecto, insistió que "efectivamente ya se está sintiendo y esperemos que se solucione rápidamente esta situación".
El dirigente empresarial advirtió que "estamos en el comienzo de la zafra, en el comienzo de la producción, porque si ya se siente ahora no quiero imaginar lo que pasará más adelante".
A pesar de los fuertes aumentos que tuvieron los combustibles en las últimas semanas, las estaciones de servicio siguen teniendo faltantes en los surtidores.
Esta situación bien la conocen los empresarios del transporte de carga que a diario comprueban cómo los cupos, esto es la venta fraccionada de gasoil, empieza a ser cada día moneda corriente.
"De los 12 mil litros promedio que solicitan las estaciones, un porcentaje destinan para autos, camionetas y utilitarios, en tanto el restante a la venta es para las empresas de transporte de carga. Cada transportista tiene un consumo alto, y ante la escasez de gasoil, que en algunos casos no supera los 300 litros por camión, nos dificulta toda la operatoria comercial de nuestro servicio", señaló Sebastián Galdeano, de la empresa de transportes Falconer Liliana Iris.
Y añadió: "el problema es grave porque mucho de los transportistas son clientes exclusivos de las estaciones de servicio, al no contar con suficiente combustible deben recurrir a otras firmas pero muchas de ellas al tener cupos, privilegian a sus propias empresas, lo cual hace que debamos realizar largas colas para completar nuestra carga".
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