Las aguas bajan cada vez más turbias

Las aguas bajan cada vez más turbias
Expertos de la Dirección de Hidráulica bonaerense alertaron que Absa dejará de utilizar el agua del acuífero Puelche, lo que generará serios problemas con las napas en la región y una posible contaminación bacteriológica. ¿Se viene un nuevo tarifazo?
En la provincia de Buenos Aires, el acceso al agua potable está dejando de ser un derecho humano básico para convertirse en un turbio negocio tejido por amigos y socios del poder político, a costa del bolsillo de los usuarios. De manera sigilosa, desde las sombras, el gobierno bonaerense avanza con la polémica construcción de una planta potabilizadora en Punta Lara y con un proceso de privatización del servicio que, según distintos expertos, conllevará tarifas más caras y serios problemas con las napas freáticas.

La gran beneficiaria es una empresa estatal israelí llamada Mekorot, que construirá la planta con métodos de potabilización, diseñados para las zonas áridas que en nada se parecen a nuestra región. Asimismo, se trata de una firma acusada por Amnistía Internacional por graves irregularidades en el manejo del vital

recurso en Medio Oriente, donde un litro de agua es tan o más importante que un litro de petróleo. Es más, existen sospechas de que el objetivo de fondo de la presencia de la empresa estatal de Israel es llevarse el agua de la Provincia.

El plan

En diálogo con Hoy, el ingeniero Adolfo Ruiz, profesional de carrera de la Dirección de Hidráulica de la provincia de Buenos Aires, alertó que el plan busca llevar adelante Mekorot incluye dejar de tomar el agua del acuífero Puelche, para pasar a potabilizar solamente el agua del Río de la Plata. Esta movida, que responde a problemas logísticos y operativos que presenta la propia Mekorot, implica un serio riesgo sanitario y ambiental. “Dejar de tomar agua del Puelche, que se obtiene mediante perforaciones, va a traer elevación de la napa freática, contaminación bacteriológica, inundación de sótanos y deterioro de cimientos de casas. Esto ya sucedió en La Matanza y en Lomas de Zamora, y en nuestra región los barrios más afectados van a ser los que no tengan cloacas, como varias zonas de City Bell, Villa Elsa, Los Hornos, entre otras localidades platenses”, dijo Ruiz, que viene estudiando la problemática junto a otros expertos de carrera de la Dirección de Hidráulica y de la Dirección de Vialidad, que dependen del Ministerio de Infraestructura bonaerense. Expusieron estas inquietudes como conferencistas en el Foro Mundial del Agua, que se realizó el año pasado en Porto Alegre (Brasil).

La Plata fue la primera ciudad importante del país que se abasteció exclusivamente con agua subterránea, habiéndose habilitado el servicio en 1885, tres años después de la fundación de la capital bonaerense. Recién en 1957, con la puesta en funcionamiento de la planta potabilizadora Donato Gerardi de Punta Lara (que busca ser reemplazada por la planta de Mekorot), se aprovechó también el agua del Río de la Plata.

Actualmente, un 60% del consumo de los 700.000 habitantes de la región se cubre con el acuífero Puelche, mientras que el 40% se satisface con agua potabilizada del Río de la Plata.

Para su instalación en la región, Mekorot le exigió a la empresa 5 de Septiembre, firma que depende del Sindicato de Obras Sanitarias (Sosba) y que tiene el control operativo de ABSA, el aumento de tarifas, hasta casi triplicarlas. Esto se terminó de llevar a cabo, en parte, el año pasado, cuando las boletas comenzaron a llegar con 180% de aumento. La construcción de la planta, asimismo, implicaría un nuevo incremento del servicio que superaría el 30% y que pagarán todos los usuarios de la región.

La obra de Punta Lara le fue adjudicada a Mekorot el año pasado, luego de una polémica licitación, que habría estado dibujada. Concretamente, la compulsa de precios se hizo sobre un plan de obra que ya había diseñado previamente la propia empresa israelí que, como era de esperar, propuso el precio más bajo. El escándalo llevó a que el diputado Oscar Negrelli (Coalición Cívica -ARI) presentara un pedido de informes en la Legislatura, que fue aprobado por todas las bancadas, y que hasta el momento no fue respondido por el Ejecutivo.

Silencio oficial

Desde el Ministerio de Infraestructura bonaerense (estuvo a cargo de la licitación de la obra), no respondieron las consultas realizadas por este diario relacionadas con las denuncias que están haciendo los profesionales de carrera. “En los últimos años, el precio de construcción de la planta pasó a de 90 millones a 170 millones de dólares, sin el aval de ninguna estimación honesta”, agregó el ingeniero Ruiz, que también es delegado gremial de ATE. Y agregó que el problema de la distribución de La Plata radica en lo obsoleto de la cañería de distribución, y no en la potabilización que realiza la plata depuradora que actualmente funciona en Punta Lara.

“Para avanzar en nuestra investigaciones, acerca de lo que significa la instalación de una planta depuradora sin la previa reparación de la red, también consultamos a varios ingenieros de larga trayectoria en la zona, como Eduardo Dilorenzo y Juan Camblor. Todos calificaron como absurdo el proyecto”, agregó Ruiz.

Se estima que, actualmente, las pérdidas del insumo por las falencias en la red de distribución llega al 35 % del agua depurada, situación que no va a ser subsanada en lo más mínimo por Mekorot, ya que no está contemplado cambiar las cañerías.

El informe de ABSA que desestimó ABSAUna de las contradicciones más flagrantes que esconde el negocio de la planta potabilizadora es que, con el fin de justificar la construcción de una planta potabilizadora, Absa desconoce sus propios informes que dan cuenta que el principal problema del servicio de agua potable reside en la red de distribución.

En el año 2011, a pedido de la Defensoría del Pueblo de la Provincia, a raíz de un conflicto generado por el agua turbia que salía de las canillas de miles de hogares platenses, el ingeniero Luis Volpi, gerente de Operaciones, Calidad e Ingeniería de ABSA, detalló los principales problemas a resolver:

1) La ciudad de La Plata cuenta en su casco céntrico con una red de distribución de agua potable construida con cañerías de hierro fundido y conexiones domiciliarias de plomo, con una antigüedad de más de 100 años.

2) La longitud total de la red a la fecha del informe asciende a 1.450.000 metros.

3) Las cañerías de hierro fundido que en total de 460.000 metros están emplazadas, a través de los años se han visto afectadas por fuertes incrustaciones, que generaron importantes pérdidas en su capacidad de conducción.

4) Se concluye que será sumamente difícil obtener resultados de mejora de calidad del servicio de agua en La Plata, de no mediar una renovación total de las cañerías de Hierro Fundido que permitan eliminar la causa de la presencia de óxido en la red. La inversión requerida para reemplazar los metros existentes de cañerías de hierro fundido, asciende a unos $ 400 millones.

El acuífero Puelche y una triste experiencia

El acuífero Puelche es un yacimiento de agua dulce confinada por arenas, de alrededor de 40 000 000 m³ (40 km³); entre dos capas de arcillas impermeables de origen marino. Es considerada una de las mayores reservas de agua ya que alberga 300 billones de litros.

El Puelche es la segunda napa semiconfinada (por encima de ella se encuentra El Pampeano) y está formada por las denominadas “arcillas verdes” del Paraná. Llega hasta la mitad de la provincia de Santa Fe, este de Córdoba y Noreste de Buenos Aires hasta la Bahía de Samborombón. Hacia Córdoba se vuelve salado y hacia

el Paraná es dulce.

En el Conurbano bonaerense, antes del negocio de la administración menemista con las privatizaciones y la llegada de Aguas Argentinas SA, toda esa región era abastecida por este acuífero. Pero la empresa francesa que se hizo cargo del servicio en los años ‘90 (al igual que lo que quiere hacer Mekorot) cerró los pozos y comenzó a exportar agua del Río de la Plata, lo que entre otras cuestiones produjo la saturación de la napa freática que en la actualidad se encuentra a nivel de la superficie y en muchos casos ha emergido, generando un sinfín de dificultades a la población. El agua que satura las Arenas Puelches proviene de las lluvias que percola desde arriba a través de los humedales. En la Provincia, están los humedales del Tigre (uno de los mayores del país) y los que se encuentran a lo largo de la ribera del Río de la Plata (particularmente en las costas de Villa Dominico, Bernal y la Selva Marginal de Hudson, que limita con Ensenada).

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