Luego de 21 años, Vialidad Provincial demarcará la calzada el lunes.
Tras 21 años de calvario, de no distinguir ni siquiera la calzada de la banquina, a partir del lunes comenzarán a demarcar la Ruta 7, que hoy se encuentra destruida en varios tramos y descalzada, por el alto tránsito de camiones de la industria petrolera.
La novedad fue adelantada ayer a LM Neuquén por el ingeniero Carlos Schenk, a cargo de Vialidad Provincial. “La empresa comienza el lunes y la obra se va a hacer en dos etapas. Se tardó en contratar el trabajo por una cuestión de financiamiento”, dijo el funcionario.
Hoy, transitar de noche por la ruta es una verdadera pesadilla, sobre todo para quienes poco conocen el tramo Neuquén-Centenario y están “de paso” por la región. Prácticamente, hay 7 kilómetros en plena oscuridad, donde circular es un peligro.Si bien con la obra de semaforización –a pesar de las críticas– se pudo evitar que se produjeran más accidentes en el sector de la rotonda de Zanon y en el acceso al cementerio de Centenario, aún persisten los conflictos, sobre todo en el acceso a esta localidad.La empresa encargada de demarcar la ruta será Becha SA y fue contratada por el organismo provincial por 1,7 millones de pesos. “Los trabajos son rápidos, no tardarán más de 20 días, de acuerdo a cómo esté el clima”, indicó Schenk.
En más de 20 años el tránsito se ha triplicado, según las estadísticas que maneja Vialidad Provincial. Cuando se retiró la empresa concesionaria Caminos del Comahue SA, en 2011, pasaban casi 12 mil vehículos por día en todo el trayecto. Hoy se estima que son más de 20 mil autos.La ruta vivió su momento de esplendor desde 1994 hasta 1998, cuando todavía estaba demarcada las tachas reflectivas de los guardarrail que señalaban el camino nocturno. Sin embargo, el paso del tiempo y el de los vehículos terminó de destruir todo el corredor.
Uno de los problemas que existen en la actualidad en el corredor es el límite de velocidad.
La ruta cambió de los 100 kilómetros por hora permitidos a los 60 kilómetros, debido al cambio de categoría, a “travesía urbana”; es decir, de un recorrido de la calzada por sectores ya urbanizados.Además, la instalación de semáforos fue muy criticada por los conductores, sobre todo en las redes sociales. La desincronización en algunos tramos, como la segunda y la tercera rotonda de Centenario, hizo que muchos estallaran en furia.En algunos meses, el panorama de la ruta podría cambiar.
Sin embargo, falta mucho. La congestión, que significa todos los días el tráfico hacia los yacimientos y el descontrol de camiones, aún espera su curso en la denominada Ruta del Petróleo, que espera concretarse algún día en la segunda meseta.
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