El director de Redes de Servicios Básicos de la Municipalidad, Edgar Magallanes, reconoció que el agua en los sectores de la ciudad abastecidos por la planta del Puente Blanco registra un sabor extraño.
Magallanes, además, informó que el tratamiento para quitarle ese gusto al agua debe realizarse a la salida del dique ya que hacerlo en el proceso de potabilización implicaría un riesgo para la salud de la población.
“Tendríamos que trabajar con cloro gaseoso pero es peligroso porque puede producir cáncer. Eso tendría que haberse tratado en la salida del dique y es un tema que tenemos pendiente con la gente de San Luis Agua”, agregó.
De todos modos, el funcionario aseguró que “el agua es totalmente potable; el Ministerio de Salud de la provincia hace los estudios pertinentes y no hemos tenido casos de gastroenteritis”.
En la otra planta que utiliza la Municipalidad para potabilizar el agua de la ciudad, la de Aguada de Pueyrredón, el nivel de turbidez registrado días atrás bajó de manera notoria y el proceso tiende a normalizarse.
La planta del Puente Blanco abastece al “casco histórico” de la capital puntana, mientras que la de Aguada suministra al resto de la población.
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