Un nuevo caso de violencia entre alumnas tuvo lugar en una escuela secundaria de Bonpland, donde cinco chicas protagonizaron un cruce verbal que llegó a la agresión física.
La pelea tuvo lugar el martes pasado en el albergue del Instituto de Enseñanza Agropecuaria Nº1 (IEA) después de la cena, pero trascendió recién ayer, al conocerse la sanción para tres estudiantes.
Según El Territorio, el director del IEA, José Molina, reconoció que la pelea existió y que se contuvo a las protagonistas. Desestimó los dichos de una de las madres, que se quejó del accionar de la escuela y señaló que su hija se desvaneció por los golpes.
“La pelea existió, no podemos decir que no hay casos de violencia, tenemos un albergue de varones y otro de chicas, y siempre estamos abordando cuestiones para la buena convivencia”, señaló.
Negó que haya habido golpes entre las chicas, “hubo tirones de cabello y violencia verbal, pero en ningún momento nadie se descompuso, ni quedó inconsciente, como asegura una madre”.
Tras el pleito, visitó la escuela el equipo de supervisión del Consejo General de Educación y Molina comunicó a las autoridades la decisión de desplazar del albergue a las tres estudiantes que empezaron el ataque.
La medida corresponde porque las chicas sumaron quince amonestaciones, lo que las deja sin la plaza de albergue, según el régimen de convivencia de la institución.
“Un requisito para tener un lugar en el albergue es la buena conducta y las buenas notas, entonces las familias de las tres alumnas que empezaron la pelea ya fueron notificadas de esta decisión, pueden seguir viniendo a la escuela, pero no pueden quedarse en la residencia”, explicó.
En cuanto a las dos chicas agredidas, el director señaló que ayer no asistieron y que pueden continuar, pero “es una decisión que deben tomar los padres”. Una de las menores presentó un certificado médico por un cuadro gripal.
Al establecimiento asisten 320 alumnos de Bonpland y localidades del sur y centro de Misiones. El albergue de varones tiene 100 chicos y el de mujeres, 35.
“El 30% tiene una beca para albergue y tenemos gabinete psicopedagógico, por eso nos duele que esta madre no haya podido resolver el asunto a través del diálogo con nosotros, porque no somos una institución que esconde la realidad, sino que estamos siempre trabajando en la contención de los jóvenes”, dijo y agregó: “Somos docentes con muchos años de experiencia, la escuela tiene 40 años; y sabemos que la violencia en este último tiempo ha ido creciendo, los chicos se pelean por Facebook y después siguen la pelea cara a cara”, lamentó Molina.
El Consejo de Educación respaldó la determinación de la escuela, aunque la investigación sigue su curso, expresó Adolfo Safrán, titular del organismo.
“Se busca establecer si el docente a cargo actuó con celeridad y también corroborar la gravedad de las lesiones, porque la madre de una chica agredida describió que su hija salió muy lastimada”, dijo Safrán.
Más violencia en las escuelas
Este nuevo enfrentamiento de estudiantes alimenta el debate sobre la problemática de la violencia escolar.
La pasada semana, el Consejo General de Educación separó del aula a tres docentes de Bernardo de Irigoyen que presenciaron una pelea entre alumnas y no intervinieron
para resguardan la integridad de las niñas.
El pasado jueves 15, el Ministerio de Educación de la Nación presentó la Guía Federal de Orientaciones para Situaciones Complejas de la Vida Escolar y en la provincia, tuvo lugar en la ciudad capital una jornada para avanzar en acuerdos para la jurisdicción.
Para prevenir y para actuar
La Guía Federal de Orientaciones para Situaciones Complejas de la Vida Escolar es el documento que aprobó el Consejo Federal de Educación para el abordaje de la violencia y la prevención en el ámbito de la escuela.
En cada provincia, las escuelas avanzarán para el diseño de un protocolo basado en esta guía, pero que atienda a las realidades de las comunidades escolares.
En relación con la intervención institucional, ya sea en la cotidianidad de la escuela o ante la emergencia de conflictos particulares, la guía indica que las acciones de niños y adolescentes deben nombrarse de modo que no estigmaticen ni rotulen la identidad de los involucrados, tal como está estipulado legalmente. Asimismo, señala que los modos de intervención deben mantener propósitos principalmente educativos y no punitivos, jurídicos o patologizantes. Y propone un abordaje de las situaciones que puedan afectar a la convivencia ‘antes’, ‘durante’ y ‘después’ de que estás se den.
La guía también aporta herramientas para proceder en casos de violencia o discriminación que se promuevan por las redes sociales.


Comentá la nota