En la zona conflictiva de la Comunidad Mapuche Paisil Antriao volvieron los hechos de violencia. Hugo Muñoz fue golpeado y dijo ser amenazado con un cuchillo, mientras Ester Pascal aseguró que "me dijeron que me iban a apuñalar, esa gente anda toda armada", en referencia a la familia Garrido que sufrió la destrucción de su vivienda tras el incendio que sería intencional.
Muñoz relató que el lunes por la mañana estaba en el patio de la casa donde vive Orlanda Barría y que se acercaron Domingo y Marcos Garrido. Explicó que pensó que le iban a preguntar algo.
Pero denunció que “sin medir palabras porque (Marcos) me acusa a mí de haber prendido fuego a su casa”. “Primero dice que fue la comunidad y después me echa la culpa a mí”, señaló Muñoz.
Relató que Domingo Garrido “me pegó una trompada, y en ese momento me mareo y caigo al piso y el hijo me empieza a pegar”.
“Andaba con arma blanca el hijo de Garrido y pensé hasta acá nomás llegué. Gracias a Dios no pasó más nada. Fue milagro de Dios que yo esté con vida”, aseguró.
“No sé qué problemas tendrá este hombre. Después llegó la hija diciendo que todos nos vamos a tener que ir (del Belvedere)”, sostuvo en diálogo con LA ANGOSTURA DIGITAL.
Por su parte Ester Pascal denunció que la encontraron en la calle “y me dijeron que no vaya más arriba (por el cerro Belvedere) porque me iban a pegar, me iba a matar, que me iban a prender fuego, que me iban a apuñalar”.
Tanto Ester Pascal como Víctor Muñoz estuvieron ayer en horas de la mañana en la FM La Jungla 93.3 Mhz haciendo pública la misma denuncia ante una entrevista que le realizó el conductor Diego Miralles.
Andan armados
Aseguró que los Garrido “andan con cuchillos. La familia Garrido ha traído muchos problemas a esta comunidad, antes y ahora”.
“Yo no les tengo miedo si ellos me atacan porque me voy a defender. Por eso voy a realizar una exposición en la Policía. Estaremos hablando con nuestros abogados”, afirmó la mujer.
Recordó que tiempo atrás “cuando ellos se presentaron a una reunión en el cerro Belvedere, en la subida de la cascada, les dijeron que se tenían que ir del territorio por todos los conflictos que ellos hacían. Pero el hombre (por Domingo Garrido) se puso muy agresivo y se puso a gritar y que nos iba a tirotear”.
Muñoz dijo que en esa familia “son todos iguales” y comentó que Domingo anda supuestamente con un arma de fuego en la camioneta.
La mujer sostuvo que en esa reunión del cerro Belvedere Domingo Garrido “le quiso pegar a Ernesto Antriao que era el lonko en esos tiempos. Entonces le hizo un juicio la comunidad que todavía no sale” y dijo que por los golpes que sufrió tuvo que ir hasta el hospital para ser atendido.
“Les pido a esta familia que reaccione, nunca fui a su casa, nunca tuve nada con ellos”, pidió Pascal. Y le solicitó “a la hija de Garrido que no ande ensuciándonos a nosotros”. Muñoz sostuvo que sospecha que no fue gente de la comunidad la que prendió la casilla como denunció Garrido. “Si fue intencional que presente pruebas”, pidió la mujer. “Para mí lo hicieron a propósito ellos”, especuló Muñoz.
“Lo que pasa es que en la comunidad está pasando algo muy triste y ahora que venga una persona ajena a decirnos que nos tenemos que ir. Que nos amenaza que si vamos arriba nos va a tirotear a apuñalar no sé en qué cabeza cabe”, sostuvo Pascal.
Desde el otro sector de la comunidad Paichil Antriao, el werken Mario Railaf explicó que el incidente de la familia Garrido es aparentemente con el sector de la comunidad Paichil Antriao Barria. “Nosotros con ellos no hemos tenido inconvenientes”, afirmó.
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