Sostuvo el presidente del INTA, Francisco Anglesio, que entregó ayer una camioneta para la Agencia de Extensión Local
Sobre la siembra de trigo en nuestra zona y la merma de su superficie en los últimos años, Anglesio dijo que "son decisiones que toman los productores, de acuerdo con la rentabilidad de cada uno de los cultivos”.
Agregó que "la institución trabaja fuertemente en la mejora continúa de las variedades y apunta al desarrollo sustentable de los sistemas y a las rotaciones, que llevan adelante los productores, porque así es sostenible la producción a lo largo del tiempo”.
Indicó que "en Argentina para producir la misma cantidad de cereal se necesitan 40 dólares por hectárea de fertilizante; mientras que en Brasil son u$s 400, lo que habla del recurso extraordinario que tenemos y que hay que resguardar, a través de las rotaciones de cultivos, lo que prolonga la vida del suelo y que hace obtener más rendimiento y rentabilidad a los productores”.
Respecto del avance de la soja cómo cultivo mayoritario en los planteos de gruesa en los distritos del Sudeste, indicó que "para producir un kilo de maíz se necesitan 500 litros de agua y para soja 800 litros, lo que habla de un recurso sumamente escaso. Por eso, hay que apuntar a la rotación”.
Agregado de valor
Anglesio, oriundo de Río Gallegos en la provincia de Santa Cruz y egresado de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Mar del Plata, sostuvo que "vamos a seguir con el agregado de valor, que es una política del Estado Nacional y que el ex presidente del INTA y hoy ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, ha insistido”.
"Agregar valor es dejar de ser el granero del mundo para transformar el grano en el lugar donde se produce”, señaló y detalló que "transportar cereal con un valor x es mucho más ineficiente que transportar la materia transformada, que tiene un valor 20 veces mayor y con un flete con menos incidencia”.
Anglesio consideró que "valor agregado es ganar en todo sentido porque se transforma el alimento en el lugar donde se produce, se genera empleo y logramos que la gente se pueda radicar en su ciudad, evitando la migración a los centros más poblados”.
"Argentina tiene que pensar por qué otros países van a transformar el cereal que producimos si se puede hacer acá”, opinó.
No obstante, observó que el actual agregado de valor en origen representa sólo el 20 por ciento de lo que se produce en el país.
"Si lo duplicáramos obtendríamos un impacto extraordinario en la economía argentina y seguiríamos exportando el 60 por ciento sin transformar, con lo cual no habría problemas para abastecer al mundo”, dijo.
Anglesio explicó que "el agregado de valor significa que estemos codo a codo con los intendentes que tienen la preocupación de generar empleo en sus localidades y que tienen posibilidades de articular, con los profesionales de INTA, para ver cuáles con las cadenas de valor que se pueden llevar adelante”.
En la Chacra Experimental
Francisco Anglesio, que preside desde fines del año pasado el INTA, recorrió ayer la Chacra Experimental Barrow y firmó la prórroga por 30 años para la continuidad de la institución. Del acto, también participó el Ministerio de Agricultura de la Provincia de Buenos Aires.
Sobre la firma del convenio, dijo que "nos permite visualizar a mediano y largo plazo todo el desarrollo que llevamos adelante con los cultivos, los ensayos y con el laboratorio más importante de semillas para harinas, salvado, colza y otros derivados”.
"Esto demuestra que podemos articular entre las distintas instituciones del Estado en beneficio de los productores y la sociedad, en una región tan importante como es el Sudeste que tiene mucha expectativa siempre en el trigo”, señaló.

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