Agredieron a policía: el cuarto caso en cuatro días

Agredieron a policía: el cuarto caso en cuatro días
Un policía de la Seccional Segunda que realizaba tareas de servicio adicional en un supermercado de la calle Alem fue golpeado por un hombre que le faltó el respeto a una cajera e intentó llevarse una gaseosa sin pagar. El comisario Ricardo Cerda cuestionó que desde “la Justicia no se protege el accionar policial”. En este caso, el detenido recuperó la libertad alrededor de una hora después del incidente.
Por cuarta vez en el lapso de sólo cuatro días, resultó agredido un policía en Comodoro Rivadavia. El nuevo episodio se registró anteanoche en la sucursal de un supermercado en el sector de La Loma, donde un policía recibió golpes de puño cuando trataba de interceder frente a la agresión verbal de la que era víctima una cajera.

De acuerdo a lo informado por fuentes oficiales, el sábado alrededor de las 20, mientras un cabo primero de la Seccional Segunda de apellido Flores realizaba tareas de seguridad en la sucursal de La Anónima, en Alem al 900, resultó agredido por un hombre que intentaba llevarse una gaseosa sin pagar.

Según las mismas fuentes, al intentar salir sin pagar el producto, el individuo le faltó el respeto a una cajera, a quien comenzó a agredir verbalmente por lo que el uniformado intercedió. Sin embargo, resultó atacado a golpes. Finalmente con la colaboración de un agente de seguridad, el revoltoso fue reducido y detenido.

El agresor fue identificado por la policía como Sergio Omar Liempi, de 42 años, que quedó a disposición de la Justicia por atentado, resistencia y lesiones a la autoridad. Lo que indignó a las autoridades policiales es que el detenido no alcanzó a estar demorado ni una hora y quince minutos, ya la directora de la Oficina Judicial, Marcela Freile a la Seccional Segunda notificó a través de un llamado que la juez de turno Daniel Arcuri disponía la libertad del sospechoso.

MAS AMENAZAS Y AGRESIONES

Flores, fue el cuarto policía atacado en la última semana, ya que entre el miércoles y el mismo sábado otros tres uniformados habían resultado blanco de amenazas o ataques armados.

El primero de ellos ocurrió el miércoles a la noche, cuando A.A.F., de 15 años intentó atacar con un arma de fuego a un agente de la Seccional Sexta en el barrio Máximo Abásolo.

El adolescente le gatilló al policía, la bala fue percutada, pero por fortuna no salió. Así, el agresor terminó demorado por porte ilegal de arma y como sospechoso haber cometido un asalto horas antes en un colectivo de la línea 2 del transporte público de pasajeros. Sin embargo, como es inimputable fue rápidamente entregado a sus padres.

En un incidente similar, el viernes también en el barrio Máximo Abásolo, J.H.G de 17 años le apuntó con una “tumbera” de doble caño a un policía de la Seccional Séptima que intentó identificarlo.

Mientras que el sábado a la mañana frente al complejo habitacional 232 Viviendas del barrio Ceferino Namuncurá, un joven de 16 años -identificado como C.A.L.- intentó matar a un policía que lo persiguió después de que el sospechoso descendiera de un auto con la intención de deshacerse del arma cuando un patrullero se acercó a identificar a los ocupantes del vehículo.

Le efectuó tres disparos a un efectivo de la Seccional Cuarta e incluso le gatilló, pero por fortuna la bala no salió.

El adolescente quedó detenido, al igual que José Saldivia -conductor del automóvil, quien ya está imputado por un tiroteo ocurrido en octubre en el Sindicato Petrolero- y el hermano de este, Javier Saldivia. Hoy los tres serán sometidos a la audiencia de control judicial.

NO SE SIENTEN PROTEGIDOS

El comisario de la Seccional Segunda, Ricardo Cerda en diálogo con Diario Patagónico cuestionó que “desde la Justicia no se protege el accionar policial”. Considera que “esto sigue permitiendo que los delincuentes se sientan prácticamente amparados de alguna forma en su accionar delictivo faltando el respeto a la autoridad pública, aún poniendo las manos en un funcionario público”.

Al referirse puntualmente al caso del policía agredido en el supermercado, manifestó: “en este caso particular, el policía sale a restablecer el orden y proteger la integridad física de una empleada, sin miramiento es agredido por este individuo”.

Ahora el policía agredido deberá permanecer 48 horas de reposo y la Seccional Segunda pierde por ese lapso un agente en la calle, lo que agrava la reducida dotación de personal que tienen las comisarías.

Mientras tanto, criticó Cerda, el detenido no llegó a estar detenido ni las 48 horas que se prevé para comparecer a la audiencia de control, más allá de que haya o no una posibilidad de prisión preventiva.

“Lo peligroso de este tipo de medidas adoptadas es que haya un descreimiento por parte del policía que pone en riesgo su vida, sobre la eficiencia de la Justicia y de las medidas ajustadas a derecho”, recriminó Cerda.

“La figura de funcionario público se ha desvalorizado. Más allá de abrazar esta vocación, sale por un mandato legal y constitucional a mantener el orden. A ese funcionario que está en la calle llevando seguridad, la Justicia debería protegerlo y no desmerecerlo de esta forma”, insistió.

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