El hecho ocurrió en un domicilio particular del barrio Almirante Brown en el que se encontraban unas 400 personas alcoholizadas. Efectivos municipales y policiales desalojaron otras tres reuniones no autorizadas.
La intervención de efectivos de la División Prevención contra el Alcoholismo de la Policía de la Provincia, evitó que los inspectores municipales sufrieran daños más graves y que los agresores se dispersaran, no sin antes arrojar todo tipo de elementos contundentes a los móviles que se encontraban en la calle.
Se labraron las actuaciones correspondientes en la Seccional Séptima de policía.
La información fue suministrada por el titular de la dependencia municipal, Daniel Pikaluk, quien lamentó la situación vivida por los empleados.
Operativos
Durante el fin de semana, el personal municipal y policial tuvo una intensa actividad, y según se informó, durante la noche del sábado y la madrugada del domingo, también se desalojaron otras tres reuniones en las que se encontraban menores consumiendo alcohol.
Los hechos ocurrieron en los barrios Almirante Brown, Mariano Moreno, Siglo XX y Ejército Argentino, y en total fueron desalojados más de 400 menores.
“Las fiestas clandestinas se desarrollaban en barrios del sur de la ciudad, y en la más numerosa, donde fue agredido el personal, se encontraban unas 400 personas, en su mayoría alcoholizadas, aunque no había menores edad. En el resto de las reuniones, hubo al menos 400 menores de edad que se encontraban consumiendo alcohol en las fiestas. En estas fiestas no tuvimos incidentes por suerte”, reseñó el funcionario municipal.
Fiesta popular
Por otro lado, Pikaluk reveló que también se impidió el sábado por la noche la realización de una reunión popular que se organizó en inmediaciones de canal San Martín y Formosa, la que no tenía autorización.
“La fiesta estaba organizada por una familia de músicos, en la vía pública, y según los organizadores debía realizarse los días viernes y sábado. El viernes por la noche había unas 4.000 personas más o menos, y fue imposible suspenderla, pero se la cortó a las tres de la mañana. El sábado, personal municipal y policial se apostó temprano en el lugar e impidió la realización de la fiesta. El motivo fue que no tenía ninguna autorización por escrito para su organización”, reveló finalmente Pikaluk.

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