El reportero de la sección Interior, Maximiliano Ponce, y el fotógrafo Alejandro Lorda fueron agredidos y amenazados por el encargado de una escuela en construcción, que depende del Instituto San Francisco de Asís, cuando hacían la crónica de la clausura del jardín Bambi.
Maximiliano Ponce y Alejandro Lorda fueron en la mañana de este jueves hasta la obra después de entrevistarse con el juez de Faltas de Juana Koslay, Mauricio Mauro, quien les informó que al lado del jardín Bambi, en un terreno, se estaba construyendo un colegio primario y secundario, los cuales, al igual que el jardín tampoco tendrían permisos municipales para llevarse a cabo.
El dato se los aporta el Juez de Faltas porque Ponce se pone en contacto para conocer más detalles sobre la clausura preventiva del jardín del Instituto San Francisco de Asís.
Al llegar a la obra, ubicada en la calle 20 de noviembre no encontraron con precisión el lugar donde funcionaba el Jardín pero si una obra en construcción donde se encontraban trabajando unas siete personas.
“Alejandro se entrevista con un hombre que estaba trabajando en la obra y le pregunta si en ese lugar iba a funcionar un colegio privado a lo que este responde que sí. Luego le pregunta si puede tomar unas fotografías, lo cual se lo permite y continúa con su tarea”, relató Maximiliano, periodista de la Sección Interior de El Diario de la República.
Según consta en la denuncia que posteriormente los periodistas realizaron en la Comisaria Quinta de Juana Koslay, un hombre de unos 50 años, de apellido Alvarado y que de definió como “el dueño de la obra” salió posteriormente de la obra y se abalanzó sobre el fotógrafo Alejandro Lorda para obligarlo a borrar las imágenes, al grito de “si no las borras por las buenas las vas a borrar por las malas”, mientras tiraba de la correa de la cámara, que tenía colgada del cuello.
Ante esta situación de avasallamiento, el fotógrafo le pide a Alvarado que se detenga y le dice que borrará todas las fotografías para evitar que le rompiera la cámara, a lo que totalmente alterado, le responde en tono amenazante: “Si sale alguna foto publicada te voy a ir a buscar. Borra todo que voy a llamar a la policía, te voy a romper la cámara”.
después de ese acto de violencia, los periodistas se retiraron del lugar y se dirigieron a la Comisaría Quinta donde realizaron la denuncia correspondiente.
Comentá la nota