La agreden “por cheta” a la salida de la escuela

La agreden “por cheta” a la salida de la escuela
Ocurrió el viernes, en barrio La France. Dos grupos de adolescentes enfrentados mantienen una rivalidad a través de las redes sociales. La familia de la piba agredida pide protección policial.
Fue un descuido que terminó en salvación. El viernes 2 de agosto, Marcela fue a buscar a su hijo a la escuela antes de lo previsto. Se equivocó de horario. En lugar de ir a las 7, fue a las 5 y media. Y mientras aguardaba en la puerta, escuchó algo que no debía escuchar. Que a Romina, la amiga de su hijo, la estaban esperando. Que por ser “cheta”, le iban a pegar.

Marcela se asustó al ver una banda de casi 30 jóvenes de entre 13 y 16 años. Se bajó del auto, tomó a Romina del brazo y le dijo que por favor se subiera. No había tiempo para explicar. Retrocedió en contramano por calle Manuel Oribe, de barrio La France, pasó por Diaguitas y a la altura de Juan de Rivadeneyra, un grupo la interceptó en el medio de la calle y la obligó a parar. Comenzaron a golpear el auto, a puñetazos. Alguien tiró una piedra que dio en el vidrio de atrás. En el asiento trasero estaba la hija de Marcela, tratando de amamantar a su bebé.

–¿Por qué me tirás una piedra? Estoy con el bebé–, dijo la joven mamá.

–Bajala a la chetita si no querés que te matemos–, fue la respuesta que escuchó.

“Tenían una furia impresionante. Si no hubiese ido ese día, creo que la habrían matado. Alcancé a hacer marcha atrás, esquivando a algunos chicos. Tomé Rivadeneyra y me fui. El corazón me latía a dos mil por hora”, cuenta Marcela.

Este suceso ocurrió el viernes pasado, a la salida de una escuela religiosa de barrio La France. A cuatro cuadras del Club Huracán y 10 del Hospital Neonatal. Se sospecha que fue una pelea entre barras. Entre dos grupos de jovencitas que apenas tienen edad para salir solas a la calle.

Pelea virtual. Romina (13 años) asiste al segundo año de una escuela de barrio La France, al norte de esta capital. A pedido de la familia, se reserva el nombre de la institución. Los involucrados aparecen con seudónimos. Desde hace un tiempo, la joven integra un grupo llamado “ZM Mujeres de Zona Norte”. Según relató su madre, las chicas se juntaban en locales de hamburguesas de la ciudad. Con suerte, iban juntas a una matiné.

Pero esos mismos lugares son frecuentados por otra barra. “Las Gatas Malvadas” asisten a un colegio público secundario de La France. La rivalidad comenzó hace tiempo, pero el jueves 1º de agosto, un día antes del ataque al Renault de Marcela, una advertencia fue lanzada. “Mañana te esperamos. Vos no te salvás”, le dijo una joven a Romina. Y le pegó una cachetada. Las amenazas continuaron en las redes sociales. Por Twitter, una de las integrantes de “Las Gatas” contó que la iban a esperar a la salida de la escuela.

Protección. Romina es la menor de tres hermanos y vive en barrio Las Margaritas. Su madre trabaja en un estudio jurídico. Su papá es vendedor ambulante. “Somos una familia normal. Trabajamos y logramos cosas con mucho esfuerzo. No nos sobra nada. Con mucho sacrificio logramos construir la casa, pero todavía quedan obras sin concluir”, comenta María, madre de Romina.

El viernes, después del ataque del auto, la familia denunció el hecho en la Comisaría 5º Bis, de barrio Müller. Pero la Policía no intervino porque no existieron lesiones. “Mi hija está muy asustada. Nosotros también. Al principio no quería ir a la escuela. Después me pidió consultar con un psicólogo. Yo le dije: ‘Hija, a esto lo vamos a resolver’”. Tras meditarlo el fin de semana, decidió llamar a la prensa. El hecho fue denunciado ayer en Cadena 3. “Me encomiendo a Dios y a María Santísima. Mi hija vive a cuatro cuadras de la escuela. Antes iba caminando. Pero ahora la voy a buscar. Estoy intranquila”, comenta la mamá.

Con dolor de estómago, la familia se turna para recoger a Romina de la escuela. María pide protección policial y a la vez agradece que Marcela haya estado en el preciso momento y lugar para salvar a su hija. “Son esos ángeles que aparecen en el momento en que uno más los necesita”, agradece.

Todo se resuelve a los golpes. Lo sucedido el viernes pasado en barrio La France hace recordar la agresión que recibió un adolescente de 16 años del Ipem 115 Domingo Faustino Sarmiento. El pibe había recibido una golpiza por parte de sus compañeros luego de que los filmara consumiendo estupefacientes en el aula. Aunque en el último caso no hay drogas de por medio, es similar la forma en que los chicos terminan resolviendo sus problemas o diferencias: a los golpes.

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