En algunas estaciones de servicios, el combustible que reciben alcanza sólo para medio día. Las entregas son cada vez más espaciadas y de menor volumen. Culpan a la falta de exploración petrolera
Aunque el faltante de nafta no es total, muchas de las bocas de expendio se quedan sin combustible casi a diario, y para los empresarios “es obvio” que se resiente el negocio. Dicho de otro modo, el abastecimiento dista mucho de ser normal. Varias estaciones de servicio agotan todo lo que tienen en algunas horas, y después tienen que penar hasta que llegue un camión a abastecerlas.
Sin dudas, las más afectadas son las estaciones YPF, que tienen la nafta más barata que el resto y por consiguiente tienen una demanda muy alta. De hecho, son las primeras en tapar los surtidores con los -cada vez más comunes- carteles que avisan del faltante de combustible.
Sin embargo, no son las únicas, porque cuando las YPF quedan desabastecidas, los automovilistas cargan nafta donde primero encuentran. Y este aluvión de clientes también las complica.
Entrega “a cuentagotas”
Algunos estacioneros entienden que las petroleras “entregan lo mínimo indispensable (de nafta) para no ir en contra de la ley de abastecimiento”. De todos modos, hay coincidencia en que el suministro es “en cuentagotas”.
En la YPF de Maipú y San Martín el desabastecimiento es cosa de todos los días. Allí, lo “normal” en los últimos tiempos es que el combustible alcance solamente medio día durante la semana. Y desde los sábados a la tarde hasta los lunes, no hay ni una gota de nafta.
“El cupo está cada vez más reducido; recibimos (combustible) nada más que tres días por semana, y bastante poco”, detalló Jorge Ayorbe, propietario de esa boca de expendio.
Además, Ayorbe señaló que los equipos que los abastecen “no siempre vienen completos; no siempre traen los 34 mil litros”.
Como se dijo, no sólo las YPF están complicadas, sino también las de otras banderas. Una de ellas, la Petrobrás de la calle Mugnaini, cerca de la Terminal, donde también hay problemas con las naftas. Del suministro normal de 6 camiones de combustible por semana, pasaron a recibir la mitad, e incluso aseguran que ni siquiera llegan completos.
Según los empresarios, el faltante termina complicando el negocio y achica la rentabilidad. “No hace falta ni decir que esto repercute negativamente en el negocio.
Aumentan los costos fijos, con los aumentos de salarios y la inflación, y se reducen las ganancias”, aseguró el estacionero Jorge Ayorbe.
Sin soluciones
Tal como explicó el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Río Cuarto, Roberto Canavesio, el faltante de naftas se prolongará incluso hasta agosto. Como explicó el propio Canavesio, el problema se viene dando desde hace 45 días, y la falta de soluciones agrega más preocupación.
“No tenemos ninguna solución, lamentablemente. Julio y agosto van a ser crueles para el abastecimiento de nafta”, alertó el dirigente empresarial.
Además, recordó que ya hubo estaciones que tuvieron que suspender a los trabajadores. “Si esto sigue, peligran las fuentes laborales. Se suspende, se despide o se cierra”, alertó.
Por otro lado, Canavesio señaló que sabe que el Gobierno nacional analiza algunas medidas, pero que hasta ahora no hay nada concreto. En este sentido, dijo que “se está hablando de que van a traer combustibles de Brasil, pero el precio se va a duplicar”.
Las causas
Para Roberto Canavesio, el problema es que decayó fuertemente la producción de hidrocarburos. “Los pozos se han agotado y no hay más exploraciones”, explicó.
Además, aseguró que “el parque automotor (casi todo a nafta) creció y se gasta el doble de nafta que el año pasado”.
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