Desde el mediodía del jueves y hasta la madrugada de ayer la ciudad sufrió un corte general de energía y bien se puede decir que no quedó un solo habitante sin ser afectado. La Cooperativa Eléctrica fue ajena al problema y aún no fue notificada oficialmente por los organismos superiores sobre el motivo del desabastecimiento. Fue una situación difícil de sobrellevar, fundamentalmente para las personas mayores.
Lo concreto es que la ciudad, como pocas veces ha sucedido, quedó totalmente a oscuras durante la noche, después de haber pasado una jornada –la peor en términos de temperatura- literalmente en el infierno.
Lo único que se supo fue que había salido de servicio un transformador ubicado en Ramallo que afecta el tendido de alta tensión que abastece el denominado corredor norte, y que por ello no ingresaba energía a la estación transformadora de nuestra ciudad. Por el mismo motivo padecieron el problema también, aunque en menor medida, San Nicolás, Junín, Rojas, Lincoln, Arrecifes y Capitán Sarmiento.
Pero no se trata de una versión oficial sino de explicaciones del presidente de la Cooperativa Eléctrica, entidad desde donde se argumentó que fue un problema ajeno. El mismo dato manejan las autoridades municipales.
Problemas de base
Los argentinos sabemos que no hay energía suficiente como para abastecer la creciente demanda y por eso se producen los cortes en estos días de picos de consumo. Una versión muy confiable habla de que efectivamente Ramallo salió de servicio, pero no por fallas técnicas sino porque “bajaron la palanca”. La teoría sostiene que el jueves desde temprano el Gobierno nacional sabía que iba a ser un día fatal en que se superarían los niveles tolerables de consumo de electricidad por el alto uso que se haría de los artefactos en virtud de las condiciones climáticas. Y para evitar los cortes en Buenos Aires y el Conurbano, que ya los habían sufrido en demasía con las olas de calor de diciembre y de principios de enero, la decisión habría sido cortar en otra región y disipar el encono del área metropolitana, donde el hartazgo ya cobra la dimensión de la protesta activa, con piquetes y cortes de calles.
Cierta o no la versión, lo concreto es que los pergamienses padecieron en carne propia los efectos de un día agobiante por no contar prácticamente durante toda la jornada con el suministro eléctrico, que es esencial para la refrigeración y la provisión de agua y, del mismo modo que nadie puede explicar qué pasó, tampoco nadie puede asegurar que no vuelva a suceder.
Alto consumo
Pergamino el jueves, hasta el corte, consumió energía en valores superiores a los máximos que puede ofrecer la entidad prestadora, la Cooperativa Eléctrica. Poco antes del mediodía la medición era de 63,5 megas cuando el máximo de la capacidad operativa es de 60. Por eso se habían programado cortes a partir del mediodía en diferentes zonas, por breves lapsos. Pero no hizo falta que se produjeran las interrupciones por sectores, ya que el apagón, por otra causa, fue total.
El desconcierto, como el corte, fue general. No podía ser que toda la ciudad quedara sin luz de golpe sin que no hubiera sucedido algo muy grave y, naturalmente, el problema excedía a la Cooperativa. Estamos acostumbrados a que, como máximo, quede sin energía una amplia zona por algún desperfecto de los considerados normales o posibles, que suelen tardar algunas horas en ser reparados y para esos casos está prevista la utilización de generadores para ir paliando la situación. Pero esta vez fue otra cosa, algo más grande y, a la luz de los hechos, más grave, porque la corriente no se restituyó enseguida, sino que los problemas se mantuvieron durante gran parte del día, la noche y la madrugada.
Después de un par de horas de producido el corte la Cooperativa fue autorizada a brindar energía a los centros de salud, oficinas públicas y pozos de bombeo de agua, por eso las manzanas cercanas a esos lugares se vieron beneficiadas. Luego y muy tibiamente se comenzó a dar luz a algunos sectores residenciales, pero con cierta deficiencia de voltaje, hasta que en el atardecer la situación tendía a normalizarse. Sin embargo, alrededor de las 21:00, un nuevo apagón volvió a desmoralizar a todos los que pensaban pasar una noche tranquila.
El paso de los minutos y la escasez de explicaciones fue mellando en el espíritu de la gente al punto de resignarse a soportar un calvario en vez de un descanso. Porque la combinación de temperatura y humedad que reinó el jueves a la noche sólo era soportable en patios, balcones y veredas. Además un cielo amenazante con relámpagos completaba el desolador panorama. No obstante, esa tormenta era el único aliciente para que bajara la temperatura, hecho que recién fue a suceder cerca de las 4:00 de ayer.
Pasada la medianoche comenzó a restablecerse el servicio y a lo largo de la madrugada se fue normalizando en toda la ciudad, incluido el alumbrado público. Ya para el amanecer y con la temperatura mucho más baja que en días anteriores a la misma hora, toda la ciudad tenía luz.
Afectó a todos
Fue una situación muy particular que mereció la atención y el comentario de todos y cada uno de los habitantes de Pergamino, a diferencia de otros hechos de implicancia masiva que a muchas personas no les interesa. Esta vez todos fueron dolientes. Algunos la pudieron sobrellevar mejor que otros, pero en general fue un padecimiento inhumano, fundamentalmente para aquellas personas mayores que no pueden estar expuestas a este tipo de situaciones.
Además de las consecuencias físicas, el prolongado corte general también tuvo derivaciones en el comercio y la industria. De hecho se supo que algunos comerciantes que trabajan con productos perecederos debieron desechar mercadería que perdió la cadena de frío, en tanto que algunos establecimientos fabriles tuvieron que parar la producción por falta de energía eléctrica.
En materia de seguridad, se dispuso un amplio y eficaz operativo policial por las calles oscuras, que tuvo su correlato en la escasa actividad delictiva que se registró durante la noche del jueves.
Quejas por las redes sociales
La indignación de muchas personas afectadas por el corte de luz fue canalizada a través de las redes sociales. Los comentarios hechos al respecto a través de las cuentas de Facebook y Twitter rápidamente ganaron muchos “me gusta” y “retuits”. En muchos casos las opiniones fueron conceptuosas, atildadas, y en otros directamente vulgares, agresivas. La bronca del momento hizo descargar tensión a través de la Web y entre los criticados estuvo el Gobierno nacional (por la falta de inversión en materia energética) y la Cooperativa Eléctrica (“pagamos todo el año y no tenemos la luz más barata de la provincia”, “yo pago un servicio y si me lo cortan, es incumplimiento de prestación” decían algunos usuarios).
El boom de los generadores
En plena noche oscura, algunas propiedades sobresalían por la luminosidad que ostentaban. En el universo de casas y edificios eran pocas, pero en el conteo sumaban muchas. Eran las equipadas con generadores de electricidad, que funcionan a combustible líquido (nafta o gasoil) y que se utilizan en estos casos de emergencia. Algunos los tienen desde hace tiempo para estas circunstancias, otros los poseen porque los utilizan en la vida al aire libre y aprovechan para usarlos en estos casos y muchos otros los adquirieron en los últimos días en esta especie de boom que hubo ante la certeza de que iban a sucederse problemas con el abastecimiento de energía. De hecho en muchos comercios se agotaron.
Pedir explicaciones
“El pueblo quiere saber de qué se trata”. La histórica frase del Cabildo del 25 aplica perfectamente a la situación de incertidumbre que vive Pergamino a partir del corte de electricidad que afectó a toda la ciudad. No hay explicaciones oficiales o formales de por qué sucedió, ni información sobre si puede volver a ocurrir. En este contexto es el Municipio, como poder concedente del servicio eléctrico, quien debe exigir explicaciones para ofrecérselas a la comunidad. No se puede dejar pasar por alto tamaño inconveniente que alteró la vida de todos, sin que alguna autoridad responsable brinde las explicaciones pertinentes. La Cooperativa Eléctrica informó que no fue por problemas propios, entonces hay que reclamar a los entes energéticos superiores, o a los gobiernos provincial y nacional para que confirmen lo que realmente sucedió.
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