Tras las declaraciones del Ministro de Desarrollo Social, Agmer Federación explicó la situación en la que se encontraba el comedor escolar de Villa del Rosario y apuntaron al “milagro de los $2.50” que la Dirección de Comedores otorga.
Ante el reciente parte de prensa que publicó la Dirección de Comedores de la provincia, AGMER Federación puso nuevamente a consideración de la ciudadanía, la situación real de los comedores escolares entrerrianos, a través de lo ocurrido con la Escuela Primaria Nº 6 Granaderos de San Martín de Villa del Rosario.
Tal como lo reconoce la misma Dirección en el parte de prensa que difundió en las últimas horas, el comedor de la Escuela Primaria Nº 6 recibe de esa dependencia $ 2,50 por día para que almuerce cada estudiante (Comedores afirma allí que se acreditaron “(12.500 pesos por los 25 días del mes” para los 200 estudiantes listado).
Agmer Federación indicó en un comunicado que el comedor de la escuela de Villa del Rosario, se encontraba en condiciones edilicias inapropiadas, dificultando su funcionamiento y que el Municipio de dicha localidad se había propuesto hacerse cargo de la refacciones, “ante la inacción del Estado Provincial”.
“Las autoridades Departamentales de Educación, Arquitectura y Comedores, están en conocimiento tanto de aquel deplorable estado como de las refacciones que el municipio lleva adelante para mejorar las condiciones en que comen los gurises de la comunidad de Villa del Rosario”, indicaron desde el gremio docente. Y agregaron: “Los trabajos se realizaron durante el receso de verano y se extienden hasta el día de hoy, justamente para que esta excepcional situación no interrumpiese el funcionamiento del comedor. Según se informó: “Las autoridades de la escuela acordaron con los padres y los miembros de la cooperadora una modalidad alternativa para estas circunstancias, tal como consta en los acuerdos firmados por todos los actores de la comunidad”.
El descargo de Agmer Federación tras las declaraciones del Ministro de Desarrollo Social, apunta: “A pesar de esto, Comedores envío un supervisor que confeccionó actas sin ingresar a la escuela, que no detectó los muy perceptibles movimientos de obra que registraba la institución, que –a pesar de estar interviniendo en una dependencia del Consejo General de Educación- decidió no remitirse a ninguna autoridad escolar (ni la Directora, ni la Supervisora Zonal, ni la Supervisora Departamental), alejándose definitivamente de la realidad de las instituciones en que funcionan sus comedores. Este funcionario consignó en esas actas el testimonio de anónimos ´vecinos´, prescindiendo llamativamente del testimonio de autoridades educativas. Estas particularidades del procedimiento están declaradas por Comedores en el mismo parte que ´echó a rodar´ en éstas últimas horas”.
“Como consecuencia, Comedores decidió bloquear sin más la tarjeta con que se realiza la compra de los productos. De inmediato, las autoridades de la escuela intentaron comunicarse sin suerte con la dependencia (actualmente el servicio telefónico de Comedores se encuentra interrumpido) y, luego de describir la situación en la propia la sede provincial de Comedores Escolares, recibieron como respuesta de la funcionaria que los atendió la siguiente frase: “Que interrumpan las obras, que corran los escombros y que ahí coman los chicos”, dando cuenta de la sensibilidad con que desarrolla su función”, criticaron desde el gremio docente.
Finalmente, en el parte de prensa, dice: “¿Alimentarán estos funcionarios a sus hijos con $ 2,50 diarios? ¿Lo harán entre los escombros, el cemento y la cal? Atajos administrativos como los utilizados en esta oportunidad han servido para ejecutar nuevos recortes a los magros fondos que reciben las escuelas”.
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