No aflojan los motoqueros y ahora llevan “pista” a Melchor Romero

Vecinos dicen que “largó la temporada de verano” y ahora no pegan un ojo

En Melchor Romero los vecinos que viven en la zona de 155 y 520 denunciaron que “se lanzó la temporada de verano” para los motoqueros y que hay noches en las que no pueden pegar un ojo por las desenfrenadas competencias de carreras y las explosiones de los escapes. “Dan vueltas hasta las 4 de la mañana y hacen ruidos insoportables”, señaló Jaime Tocho, uno de los vecinos damnificados por la situación. En la zona la gente coincide en que los motoqueros establecieron la calle 155 como un corredor para hacer picadas entre las avenidas 520 y 32. A raíz de ese problema, pidieron la intervención la intervención de Control Urbano. Consultadas fuentes de Control Urbano, se informó que ya se trabaja en esa zona y se precisó que por mes se secuestran unas 300 motos en diferentes operativos que se realizan en la Ciudad. “Nos tienen a maltraer con las carreras, se juntan cuando se les ocurre no importa el día ni el horario, porque la mayoría son adolescentes que ahora están de vacaciones. Hacen todo tipo de ruidos con los escapes hasta cualquier hora de la madrugada. Durante esos días nadie pega un ojo en toda la noche, yo tuve que ir varias veces a trabajar sin dormir”, señaló uno de los vecinos que denunció las carreras. TODA LA NOCHE La modalidad siempre es la misma, unos 20 motociclistas se reúnen a eso de la una de la madrugada en la esquina de 155 y 520, la mayoría tienen entre 14 y 21 años. Luego toman por la 155 con dirección a la avenida 32, unas diez cuadras por las que van y vienen durante varias horas. Si bien en un principio esas reuniones se hacían los jueves y domingos, desde que comenzó el verano, también se juntan algunos lunes, martes y miércoles. “Muchos son hijos de gente de la zona, pero no se puede dialogar con ellos. No entienden que hay gente de trabajo que necesita descansar; casas con niños pequeños que se despiertan sobresaltados o enfermos que no logran descansar por las explosiones de los escapes de las motos”, señaló una vecina. Como si se tratara de un concurso de “escapes libres”, los jóvenes aceleran las motos hasta producir estruendos ensordecedores en el medio de la noche y, según contó la gente, cuando se dan cuenta que la policía se dirige hacia esa zona, buscan refugio en la casa de alguna persona del barrio. Los vecinos consignaron que pese a que se radicaron algunas exposiciones en la Comisaría 14, como la mayoría es menor de edad, no es mucho lo que se pudo hacer. “Son los dueños de la calle hasta las 4 de la mañana”, contó un vecino que aseguró que el problema de las “picadas” se agravó en los últimos años. El problema es de tal magnitud que Control Urbano llegó a secuestrar medio centenar de motos en la zona de 520 y 143, pero los vecinos señalaron que hace tiempo que no se realizan operativos de control. “Les pedimos a las autoridades que retomen los operativos porque esto parece tierra de nadie, es necesario hacer algo para que se calmen porque hay días que nos vamos a trabajar sin haber dormido en toda la noche”, agregó el vecino Jaime Tocho.

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