Afirman que prestaron plata al abogado Brutti y no la devolvió

Afirman que prestaron plata al abogado Brutti y no la devolvió
Dos jubilados aseguran que firmaron contratos para financiar proyectos del abogado paranaense. Y denunciaron que fueron estafados por más de 400.000 pesos. Ahora piden que se haga justicia.

Luego de la denuncia por estafa iniciada por Santiago Roberto, responsabilizando a Leonardo Brutti y a su padre, Celestino, otras dos personas se acercaron hasta la Redacción de UNO para denunciar la misma maniobra fraudulenta. No formaron parte del proyecto agrícola para la producción de stevia, como lo había hecho el primer denunciante, pero firmaron contratos que -en ambos casos- los vinculaban a la Droguería Génesis -ya desaparecida- y a la firma Soluciones Inteligentes.

El primero que expuso su historia fue Mario Sendra, jubilado de 65 años, quien confió en el proceder de Brutti hijo y en octubre de 2004 le prestó 60.000 pesos para la instalación de un laboratorio. “Lo conocí a Brutti por Miguel -Bellino, su amigo personal y también perjudicado en esta historia-. Su mujer era amiga de la familia Brutti; ahí conoció a este personaje. Le prestaba dólares y le pagaba con intereses. Incluso le hizo un recurso de amparo con el tema del corralito y lo cobró. Entonces le agarramos confianza”, dijo.

El acuerdo marchaba sobre rieles, hasta que en febrero de 2005 se produjeron los primeros cortocircuitos. “No me pagó más; en el contrato decía que si no quería seguir con el negocio a los 15 días me devolvía la plata”, recordó Sendra. Esa promesa nunca se cumplió, pese a los diferentes intentos que hizo el denunciante por recuperar su dinero. Su dolor es mayor sabiendo que aconsejó a su hermano para apostar en los emprendimientos de Leonardo Brutti . “Miguel -en referencia a su familiar- perdió 15.000 pesos”, se lamenta. Su caso quedó en manos del abogado Milton Urrutia, aunque no pudo lograr mayores avances. Y contó que “una vez se hizo una exposición del agro en Oro Verde, por ahí veo la palabra Stevia y a Brutti en un stand: “¿Qué hacés acá?, ¿cuándo me vas a devolver la plata? y se fue rápidamente”, afirmó Sendra.

Admitió que esta situación le trajo varios dolores de cabeza e incluso perdió la esperanza de tener alguna respuesta. Lejos de bajar los brazos, en todo este tiempo siguió los pasos de Brutti: cada vez que se cambiaba de domicilio hasta allí lo seguían. “Hasta que se casó con una paraguaya y se fue a ese país”, precisó el hombre.

Un amigo, la misma estafa

Una operatoria similar utilizó con Miguel Bellino el hijo de Celestino Brutti. Jubilado, de 67 años, contó que conoció a Leonardo Brutti a través de allegados de la familia en común. “Alguien me la va a pagar”, avisa, para seguir relatando su historia. A diferencia de su compañero, desde 2002 resultó perjudicado con 350.000 pesos. Al hombre, al parecer, no le alcanza con los escraches, pintadas y diferentes intervenciones que hizo para que la condena social contra Brutti sea mayor. Quiere que le devuelvan el dinero.

Causa común

Miguel Bellino no solamente tiene que afrontar este problema. Reveló que producto de esta situación sufrió un accidente cerebrovascular. “Hay días en que me la banco, pero no puedo más. Las cosas no me han salido muy bien, el problema de salud que tengo. Ando enojado”, expresa el hombre resignado.

Acompañado de un familiar, Miguel muestra los papeles que documentan el vínculo que tenía con el abogado paranaense. A su lado, su amigo, pide que también se nombre como responsables a los padres de Leonardo Brutti. “Ellos también tuvieron que ver en todo esto”, sostuvo.

Ya suman tres los perjudicados económicamente por el abogado paranaense. Primero fue el inversor porteño Santiago Roberto.

Cuando este caso tomó estado público, a partir de la publicación de un artículo en Diario UNO, Miguel y Mario se animaron a contar su historia. Los amigos revelaron que existen más casos de personas que fueron perjudicadas por el abogado Brutti. “Nunca más me devolvió nada”, alertó Sendra. El perjuicio económico que denuncia n -junto a Miguel Bellino- asciende a 410.000 pesos.

Prometen que seguirán hasta el final, siempre por la vía legal, hasta que les devuelvan el dinero aportado de buena fe y que nunca pudieron recuperar.

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