(Por Raúl David Caballero) Vayamos en busca de tres fotografías que ilustren el encuentro de esta semana. Quizás antes de comenzar nuestro recorrido de hoy, debamos hacer una pausa para valorar la oportunidad que todavía tenemos, por un lado de publicar ideas sin censura previa y desde el otro lado del mostrador, la de acceder a opiniones con las cuales estar o no de acuerdo.
Algo más, sin una ciudadanía informada desde fuentes documentadas y confiables, la búsqueda de igualdad que ofrece el sistema, es sólo humo. Eso, humo.
DEMOCRACIA REPRESENTATIVA
Pero vayamos a nuestro tema: Poner delante la mera posibilidad de que la democracia representativa esté en entredicho en Quilmes, nos obliga a plantear primero el nivel de vitalidad que expresa el mejor sistema actualmente conocido, para asegurar desarrollo humano extendido, con convivencia social.
En este punto, digamos que desde hace años los sectores que pueden pensar la vida sin la intervención directa del Estado, que son mayoría en Quilmes, vienen reclamando desde distintas formas de expresión, el desarrollo de las herramientas que la democracia pone a disposición ciudadana.
NO A LOS DERECHOS POLITICOS
La realidad muestra que la clase política quilmeña no se decide a dar este paso de devolución de derechos políticos, prefiriendo mantener a la ciudadanía lo más lejos posible de las cosas públicas. En este sentido, la administración Gutiérrez representa el ejemplo más reciente. Fatigó micrófonos y cartelería prometiendo transparencia, puertas abiertas y acceso a la información, y mecanismos de debate público como el presupuesto participativo, o el Plan Urbano Ambiental. A poco de andar, todas aquellas buenas intenciones usadas en la campaña para la recolección de votos, se transformaron en papel mojado.
En el Quilmes de hoy, la democracia es triplemente raquítica. Veamos:
DEMOCRACIA RAQUITICA I
Instituciones como la Defensoría del Pueblo, por ejemplo, quedaron cooptadas por intereses de los partidos políticos, sumando a la razonable puja partidaria un espacio pensado para la participación ciudadana.
El Consejo Escolar; una figura pensada para dotar de representación popular el control sobre la administración de los bienes de la enseñanza en el Distrito, también quedó cooptada por los partidos políticos, y no logra dejar atrás el lastre de administración poco transparente que lo ha caracterizado durante años.
DEMOCRACIA RAQUITICA II
Si repasáramos los mecanismos reales a disposición ciudadana para obtener información confiable sobre cómo se administran los recursos públicos, nos encontraremos con un paredón infranqueable de tropiezos.
Se recauda dinero de los contribuyentes, pero no se informa qué se hace con él. La ecuación no parece honrar a la democrática. DEMOCRACIA REPRESENTATIVA
Pero vayamos a nuestro tema: Poner delante la mera posibilidad de que la democracia representativa esté en entredicho en Quilmes, nos obliga a plantear primero el nivel de vitalidad que expresa el mejor sistema actualmente conocido, para asegurar desarrollo humano extendido, con convivencia social.
En este punto, digamos que desde hace años los sectores que pueden pensar la vida sin la intervención directa del Estado, que son mayoría en Quilmes, vienen reclamando desde distintas formas de expresión, el desarrollo de las herramientas que la democracia pone a disposición ciudadana.
DEMOCRACIA RAQUITICA III
Si eligiéramos, por su parte, repasar las prerrogativas de las que goza un Intendente Municipal en Quilmes, nos encontraríamos con una suma de poder político que desalentaría cualquier idea democrática.
No sólo porque la Ley Orgánica es el resultado del trabajo de legisladores provinciales, en su mayoría, bajo la conducción política de Intendentes; sino que además, por reclamo de esos mismos jefes comunales, los distintos Consejos Deliberantes han ido delegando facultades en el Ejecutivo municipal, barriendo con toda idea de control republicano o división de poderes; ambas condiciones básicas de cualquier democracia.
En la práctica, más allá de las promesas de campaña, el gobierno de la ciudad expresa este raquitismo todos los días aún en la escasa prioridad que merece la comunicación de los actos de gobierno, que provoca tantos comentarios sobre el silencio oficial de parte de los medios de prensa locales.
EL DELIBERANTE COMO PARODIA
Pero hay más: el ejemplo cumbre de la situación extrema del sistema madre lo expresa el Concejo Deliberante. Se trata del poder legislativo local, al cual la ley Orgánica municipal le asigna una fuerte competencia política, en el manejo de los asuntos públicos de la ciudad.
Sin embargo, en la práctica, ha quedado reducido a un Teatro viejo y en ruinas. Las telas de araña lo recorren de arriba abajo, dando la sensación de ser parte de la geografía de una ciudad abandonada, tras una invasión india. No queda nada de nada.
EL DELIBERANTE COMO PARODIA II
En una segunda mirada, si acaso se logra encender alguna luz, se podrá descubrir que detrás de la mugre reinante, sigue en cartel la última obra que se titula hemos traicionado a los vecinos, somos la escribanía del Intendente .
Si usamos de la paciencia, entenderemos que se trata de un guión propio del género de la parodia, dónde no sólo está previsto quién habla y quién se calla la boca, sino que además se sabe hasta cuando se va a enfermar algún actor.
La ausencia de una mínima representatividad se torna patética cuando se aprueba el presupuesto para la ciudad.
EL DELIBERANTE COMO PARODIA III
Se cumple con el trámite legal, de ahí lo de la escribanía; pero en realidad por aplicación de los superpoderes delegados por los ediles, el Intendente cuenta con facultades extraordinarias como para hacer y deshacer con lo aprobado.
Cómo no se rinden cuentas públicas, ni se abre el acceso a la información en manos del Estado, resulta imposible conocer cifras tan simples como niveles de recaudación, cumplimiento de las metas presupuestarias, presupuesto ejecutado mes por mes y cosas por el estilo.
AUXILIO SE BOROCOTIZAN
Pero aún hay más. La representatividad ciudadana se quiebra cuando un concejal se borocotiza . En este sentido, en Quilmes estamos ante una práctica generalizada. Quién los mira desde afuera, explica esa traición diciendo que lo hacen a cambio de dinero, de favores o de negocios.
Como compartimos una sociedad que admira al exitoso , los ediles que protagonizan su ataque a la base del sistema democrático, se justifican diciendo que la ciudadanía no se entera; y si se entera, no los reprocha.
Lo cierto es que en tiempos cercanos se hizo famoso el borocotó Daniel Turqui de RECREAR, y que hoy confluyendo en una misma agrupación política, le vuelven a ofrecer a la ciudad sus servicios. Solo que esta vez son tres los tránsfugas: José Maria Salustio, Luis Bratti y Nora Saraco.
Imposible cerrar esta cita sin mencionar a Carlos Posch, hombre que durante el día vota con el oficialismo y por las noches concurre a actos políticos del peronismo disidente.
LA VIA DEL EXCESO
Comentamos un exceso de procedimientos políticos en Quilmes, que se viene sosteniendo en el tiempo; vaciando de sus esencias a la democracia representativa. Si ampliamos la mirada nos encontraremos con que el capitalismo occidental colapsa y cae, por vía de los excesos.
Por mucho alcohol una persona, por mucha velocidad un camión, por mucha codicia todo el sistema bancario de Wall Street o Europa.
Del miso modo, la historia es testigo de la lucha de los pueblos por su libertad, entre ellas de sus derechos políticos y ciudadanos, de su repaso a grandes trazos, nos encontraremos con que los mismos franceses que protagonizaron la toma de la Bastilla, decapitando en plena capital a sus tiranos; al día de hoy, por cientos de miles fatigan las calles de esa misma capital, reclamando ante su gobierno por la recuperación de las libertades que siente haber perdido.
En Dublín, al cierre de la semana pasada, miles de irlandeses salieron a las calles a protestar por el aumento de impuestos, en sus pancartas decían: Nosotros no hemos votado esto .
LA VIA DEL EXCESO II
Estemos de acuerdo en algo: Lo que pasa en Quilmes, en materia de democracia representativa, no es un chiste. Se festeja como capacidad política que se saquen adelante normas que afectan la historia y la calidad de vida de toda la ciudad, a espaldas o a escondidas de los vecinos. En nombre de lo honorable, se termina vaciando de contenido el sistema que fue pensado para mantener alejado al tirano.
Se trata de una cuestión bien seria que, al no querernos comprometer, porque todavía no se mete con nuestras casas lo suficiente, preferimos matizar con comentarios de ocasión.
Pero sólo para cerrar, recordemos que durante la semana que terminó, la oposición puso en la calle sus dificultades para lograr que la política haga contacto con las personas de a pie. El desgaste es grande.

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